ver fotos
  • Valeria Schmidt espera que pase la pandemia para poder regalar osos de peluche a niños y niñas de guarderías locales y a miembros de familias de escasos recursos.
    La más grande coleccionista de osos de peluche en Hungría
    Valeria Schmidt, nicknamed as “Teddy Bear Mama”, hugs a teddy bear in Harsany, Hungary, January 11, 2021. Picture taken January 11, 2021. REUTERS/Bernadett Szabo
  • Valeria Schmidt espera que pase la pandemia para poder regalar osos de peluche a niños y niñas de guarderías locales y a miembros de familias de escasos recursos.
    La más grande coleccionista de osos de peluche en Hungría
    Valeria Schmidt, nicknamed as “Teddy Bear Mama”, hugs a teddy bear in Harsany, Hungary, January 11, 2021. Picture taken January 11, 2021. REUTERS/Bernadett Szabo
  • Valeria Schmidt espera que pase la pandemia para poder regalar osos de peluche a niños y niñas de guarderías locales y a miembros de familias de escasos recursos.
    La más grande coleccionista de osos de peluche en Hungría
    Valeria Schmidt, nicknamed as “Teddy Bear Mama”, hugs teddy bears in Harsany, Hungary, January 11, 2021. Picture taken January 11, 2021. REUTERS/Bernadett Szabo
  • Valeria Schmidt espera que pase la pandemia para poder regalar osos de peluche a niños y niñas de guarderías locales y a miembros de familias de escasos recursos.
    La más grande coleccionista de osos de peluche en Hungría
    Teddy bears of Valeria Schmidt, nicknamed as “Teddy Bear Mama”, are seen in Harsany, Hungary, January 11, 2021. Picture taken January 11, 2021. REUTERS/Bernadett Szabo
  • Valeria Schmidt espera que pase la pandemia para poder regalar osos de peluche a niños y niñas de guarderías locales y a miembros de familias de escasos recursos.
    La más grande coleccionista de osos de peluche en Hungría
    Valeria Schmidt, nicknamed as “Teddy Bear Mama”, hugs a teddy bear in Harsany, Hungary, January 11, 2021. Picture taken January 11, 2021. REUTERS/Bernadett Szabo
  • Valeria Schmidt espera que pase la pandemia para poder regalar osos de peluche a niños y niñas de guarderías locales y a miembros de familias de escasos recursos.
    La más grande coleccionista de osos de peluche en Hungría
    Valeria Schmidt, nicknamed as “Teddy Bear Mama”, hugs a teddy bear in Harsany, Hungary, January 11, 2021. Picture taken January 11, 2021. REUTERS/Bernadett Szabo
  • Valeria Schmidt espera que pase la pandemia para poder regalar osos de peluche a niños y niñas de guarderías locales y a miembros de familias de escasos recursos.
    La más grande coleccionista de osos de peluche en Hungría
    Valeria Schmidt, nicknamed as “Teddy Bear Mama”, hugs a teddy bear in Harsany, Hungary, January 11, 2021. Picture taken January 11, 2021. REUTERS/Bernadett Szabo

FOTOS | Osos de peluche en espera de abrazos a causa de la pandemia

FOTOS | Osos de peluche en espera de abrazos a causa de la pandemia
Valeria Schmidt es conocida como “Teddy Bear Mama” y año con año regala ositos de peluche a niños y niñas de guarderías y a personas de escasos recursos en Hungría. Pero con la pandemia por Covid-19, su más preciado tesoro permanece guardado en bolsas de plástico.

En una pequeña aldea al este de Hungría, más de 20 mil osos de peluche “hibernan” en un almacén y esperan que la pandemia por coronavirus se alivie para poder alegrar a los niños de las guarderías locales. Mejor conocida como “Teddy Bear Mama”, Valeria Schmidt cuida de su preciosa colección de osos, ahora empaquetados en bolsas de plástico para su inusualmente largo sueño invernal, mientras Hungría permanece encerrada parcialmente debido al resurgimiento del virus.

“Regalo ositos de peluche a guarderías, preescolares y familias pobres. Hago exposiciones para instituciones (infantiles), una especie de rincón terapéutico de ositos de peluche con unos 30 a 50 osos con los que los niños pueden jugar”, relata.

Schmidt, de 62 años y madre de cuatro hijos adultos, ha coleccionado osos de peluche durante 40 años y entró al Libro de los Récord Guinness 2019 por la colección más grande del mundo.

<b>El origen de una pasión muy suavecita</b>

Su pasión por los osos proviene de los traumas de su niñez. Los padres de Schmidt se divorciaron cuando tenía cuatro años, creció en muy malas condiciones y su madre bebía mucho.

“No solo no teníamos juguetes, sino que apenas teníamos ropa. Por eso quería un osito de peluche para poder abrazarlo y obtener un poco de amor”, recuerda.

Ahora, la coleccionista húngara abraza y acaricia sus peluches muchas veces al día y dice que le han curado el alma.

13 enero, 2021
Azteca Noticias
Internacional - Galerias
Compartir
MÁS NOTICIAS