Elementos del Ejército Mexicano detuvieron en Guerrero a Samuel “N”, identificado como el exoficial Mayor de la Secretaría de Finanzas del Ayuntamiento de Copalillo, por presuntos nexos con el grupo criminal “Los Tlacos”.
Al exfuncionario se le acusa de ser el jefe de plaza y presunto operador financiero de esta facción, también conocida como el Cártel de la Sierra. Además, se le relaciona con casos de extorsión y homicidio.
Cae presunto jefe de plaza del grupo "Los Tlacos" en Guerrero
El Gabinete de Seguridad de México dio a conocer la detención de Samuel “N”, identificado como operador regional y financiero de esta organización criminal.
Durante dicho operativo, fue capturado junto con otros dos integrantes del grupo delictivo, donde les aseguraron armas, droga y dinero en efectivo.
De acuerdo con reportes locales, Samuel “N” aspiraba a convertirse en alcalde del municipio de Copalillo. Sin embargo, en marzo de 2026 dejó oficialmente sus funciones como oficial mayor.
Asimismo, Samuel “N” es señalado por presuntamente extorsionar a habitantes del municipio y por su probable participación en el asesinato de una familia.
Samuel “N” extorsionaba a comerciantes de Guerrero
Autoridades dieron a conocer que al exfuncionario se le señala por su participación en un esquema de extorsión contra comerciantes de la región.
Según las investigaciones, los obligaban, mediante amenazas e intimidaciones, a comprar productos de la canasta básica a integrantes de “Los Tlacos”, con el objetivo de controlar y acaparar la distribución de alimentos en la región.
Al respecto, el gobierno del municipio guerrerense se deslindó de Samuel “N”, asegurando que este dejó su cargo en la administración actual en marzo de 2026.
¿Quiénes son “Los Tlacos”?
“Los Tlacos”, también conocidos como el “Cártel de la Sierra”, es un brazo armado de la Policía Comunitaria de General Heliodoro Castillo, que tuvo su origen en Tlacotepec, Guerrero.
Fuentes destacan que esta organización primero surgió como una policía comunitaria o grupo de "autodefensas" con la finalidad de “proteger” a los habitantes de los cárteles.
Con el tiempo comenzaron a extender su poder en la región norte del estado, con actividades como el narcomenudeo, homicidios y extorsión a comerciantes.
