El inicio de una jornada laboral no es justo al momento de llegar al espacio, comienza (en muchos casos) desde el transporte saturado, filas interminables desde la madrugada y horas enteras perdidas en el tráfico en urbes como la CDMX, pero también en algunos otros estados, donde deben atravezar municipios para ganarse la vida.
Para millones de personas, el día no comienza al checar tarjeta en la oficina, sino desde el momento en que deciden abandonar su municipio de residencia en busca del sustento diario. Aunque a nivel nacional el promedio de quienes se trasladan fuera de su demarcación se ubica en un 12.34%, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad, la realidad cambia drásticamente dependiendo del mapa.
🚗 ¿Cuántas personas tienen que salir de su municipio para ir a trabajar?
— IMCO (@imcomx) September 25, 2026
En promedio, 12.34% de los trabajadores en México trabaja fuera del municipio donde vive.
📍 En la Ciudad de México, la proporción alcanza 35%. En Tlaxcala y el Estado de México, más de una de cada tres… pic.twitter.com/wsYD2AXLD7
Lo que perdemos en traslados en busca de un lugar de trabajo
Este fenómeno cotidiano no es menor. Detrás de cada porcentaje hay historias de personas que madrugan, que recorren autopistas o avenidas congestionadas y que invierten una parte importante de su vida únicamente en trasladarse.
El tiempo que se pierde en el camino es tiempo que se resta al descanso, a la convivencia familiar y al bienestar personal, convirtiendo la movilidad en uno de los retos invisibles más pesados para la clase trabajadora del país.
Cuando viajar se vuelve una rutina obligada: la CDMX y su fuerza laboral
El peso de las grandes ciudades transforma por completo la movilidad y amplía las distancias entre la vivienda y el empleo. En la Ciudad de México, la proporción de quienes cruzan límites municipales para trabajar llega hasta el 35%, un reflejo claro de la centralización urbana y de cómo el costo de la vivienda orilla a las personas a vivir lejos de sus centros de trabajo.
Una situación sumamente similar se vive en el Estado de México y Tlaxcala, donde más de una de cada tres personas experimenta este peregrinaje cotidiano.
Estados con menor número de trabajadores que salen de su demarcación para trabajar
En el otro extremo del país, la realidad geográfica dibuja un panorama completamente distinto debido a la configuración territorial. En estados con municipios de extensiones geográficas mucho más amplias, como Baja California y Baja California Sur, menos del 1% de la fuerza laboral necesita salir de su demarcación para llegar a su puesto de trabajo.
Estas contrastantes cifras demuestran que el reto de la movilidad laboral en México exige soluciones de transporte metropolitano muy diversas, adaptadas a las necesidades reales de cada región y pensadas verdaderamente en mejorar la calidad de vida de quienes sostienen la economía día con día.
