La renovación de tres consejerías del Instituto Nacional Electoral (INE) ya encendió la confrontación política en San Lázaro. El coordinador de los diputados del PRI, Rubén Moreira, lanzó una advertencia directa: existe el riesgo de que perfiles afines a Morena se queden con los espacios disponibles, lo que, a su juicio, pondría en entredicho la imparcialidad del árbitro electoral.
El priista señaló que las irregularidades comenzaron desde la integración del Comité Técnico encargado de evaluar a los aspirantes. Según su versión, la conformación de este órgano presenta una inclinación favorable hacia el partido guinda, razón por la cual su bancada decidió no firmar el acuerdo para avalar a sus integrantes.
Moreira insistió en que el proceso debería garantizar equilibrio y transparencia, especialmente en un momento clave para la vida democrática del país. Desde su perspectiva, permitir que un solo bloque político tenga influencia determinante en el INE podría generar desconfianza en futuros procesos electorales.
Morena rechaza acusaciones y defiende el proceso
Del otro lado del debate, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, desestimó los señalamientos de la oposición. Aseguró que las críticas carecen de sustento y defendió el profesionalismo del Comité Técnico.
Monreal subrayó que los perfiles serán evaluados con base en su experiencia, capacidad e independencia, y no por afinidades políticas. Además, recalcó que el proceso se desarrolla conforme a la ley y bajo mecanismos previamente establecidos, por lo que pidió evitar especulaciones que, dijo, sólo buscan desacreditar el trabajo institucional.
Pero para @RicardoMonrealA, líder de Morena en San Lázaro, señalo que los dichos de la oposición son solo dichos...
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 30, 2026
Defendió el profesionalismo e independencia del Comité encargado de evaluar perfiles.
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Una salida del INE marcada por tensiones
La discusión sobre los nuevos nombramientos ocurre en medio de una despedida polémica dentro del propio INE. Los consejeros salientes no se fueron en silencio. Por el contrario, aprovecharon sus últimos mensajes para lanzar críticas sobre el clima institucional.
Uno de los posicionamientos más firmes fue el de Jaime Rivera, quien cuestionó abiertamente un proceso administrativo en su contra. Consideró que el Órgano Interno de Control (OIC) rebasó sus atribuciones al intervenir en decisiones que corresponden exclusivamente al ámbito electoral.
Rivera enfatizó que la Constitución protege a los consejeros frente a posibles represalias por sus decisiones colegiadas. En ese sentido, advirtió que sancionar este tipo de resoluciones podría generar un efecto inhibidor entre quienes integran el instituto.
Señalamientos de presión política dentro del organismo
En la misma línea, la consejera Claudia Zavala calificó el procedimiento como infundado y con tintes de venganza política. Aseguró que existe un trasfondo que busca presionar la autonomía del INE, lo que, dijo, resulta preocupante en el contexto actual.
Zavala dejó claro que, aunque concluye su encargo, seguirá participando en la vida pública desde otros espacios. Su mensaje no fue de retiro, sino de continuidad en la defensa de las instituciones democráticas.
Así, mientras en la Cámara de Diputados se libra la batalla por las nuevas designaciones, dentro del INE persiste un ambiente de tensión que deja una pregunta abierta: ¿la renovación fortalecerá la autonomía del instituto o profundizará la polarización política?
