El sistema de pensiones en México arrastra desde hace décadas una fractura estructural insostenible. Lo que durante años se perfiló como una bomba de tiempo financiera finalmente ha comenzado a detonar, golpeando directamente una de las últimas vías de escape de la clase trabajadora: la Continuation Voluntaria en el Régimen Obligatorio, mejor conocida como Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
A través de un acuerdo emitido por su Consejo Técnico, el IMSS ha impuesto candados severos que restringen radicalmente la forma en que los asegurados pueden incrementar sus montos de retiro. La medida pone al descubierto la fragilidad de un modelo que simplemente ya no funciona y amenaza con cerrar definitivamente las puertas a miles de futuros pensionados.
¡Luz roja para las #pensiones de miles de trabajadores! Un nuevo acuerdo del @Tu_IMSS habría cambiado las reglas de la #Modalidad40, limitando las cotizaciones al último salario registrado más una UMA (117.31 pesos) e impidiendo realizar aportaciones voluntarias para elevar el monto de la pensión. Expertos advierten que esta medida, atribuida a la falta de recursos dentro del Seguro Social, debió pasar por una reforma en el Congreso y no mediante un simple acuerdo Los detalles con @VILLALVAZO13 y @CHRIS_LARA_H en #HechosMeridiano. https://t.co/P3VlkXOkqX
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) October 22, 2026
Los cambios clave: tope salarial, fin al pago retroactivo y revisión a fondo
Aquí lo que se modifica sustancialmente en este esquema:
Tope al salario de inscripción: Anteriormente, los trabajadores dados de baja podían elegir cotizar con un salario significativamente mayor al último registrado, hasta el tope legal de 25 UMA. Con las nuevas disposiciones, el tope de cotización se limitará estrictamente al último salario reportado ante el patrón más el equivalente a una sola Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Eliminación de pagos retroactivos: Se prohíbe de forma explícita realizar aportaciones hacia atrás. La incorporación comenzará a surtir efecto únicamente a partir de la fecha exacta en que se presente la solicitud digital.
📢 La #Modalidad40 del IMSS se fortalece con reglas claras y mayor transparencia. Se respetan los derechos adquiridos de quienes ya están inscritos y se establecen nuevas condiciones para futuras incorporaciones. ¡Infórmate y comparte! 💚 https://t.co/db2vHw7Z2a
— IMSS (@Tu_IMSS) October 21, 2026
Revisión en 6 meses: El acuerdo ordena llevar a cabo un análisis sobre el impacto financiero de la Modalidad 40 en un plazo de medio año, con el objetivo de presentar reformas normativas aún más drásticas.
Aunque las autoridades defienden las medidas argumentando la necesidad de evitar fraudes y frenar esquemas de simulación laboral, diversos especialistas en seguridad social advierten que limitar estos derechos vía acuerdos administrativos bordea la ilegalidad y atenta contra la propia Ley del Seguro Social.
¿La Modalidad 40 tiene los días contados?
Más allá de la controversia legal, estos ajustes envían un mensaje contundente: el Estado ya no cuenta con los recursos suficientes para sostener jubilaciones elevadas bajo la Ley 73. El sistema de repartición sobre el que se construyeron las pensiones de la generación anterior es financieramente inviable ante el envejecimiento poblacional y la falta de reservas monetarias en el instituto.
Para quienes contemplan utilizar este esquema como su estrategia de retiro, la advertencia es clara: la Modalidad 40 no solo está siendo recortada, sino que se encamina aceleradamente hacia su progresiva sofocación o eventual desaparición. Aunque por el momento se respetarán los contratos vigentes de quienes ya estaban inscritos, las barreras impuestas presagian el cierre definitivo de esta ventana de oportunidad.
