La construcción de una comunidad sólida inicia en el seno del hogar, un espacio que define la identidad y el propósito de cada ser humano. Bajo esta premisa, se anunció la próxima edición del Congreso Internacional de las Familias, un evento que busca ofrecer soluciones prácticas y acompañamiento especializado a los núcleos domésticos de México.
Jesús Manzanares, presidente del comité organizador, destacó que este encuentro representa una oportunidad para que los asistentes encuentren los instrumentos necesarios que les permitan mejorar su dinámica interna y consolidar su estabilidad.
El Congreso como herramienta de apoyo y cimentación
La naturaleza de cada hogar es comparada con una estructura única, donde cada integrante posee capacidades y retos particulares. El directivo subrayó que no existen grupos perfectos; sin embargo, todos poseen el potencial de evolucionar hacia una versión superior.
La clave para lograrlo reside en el aprendizaje de habilidades fundamentales como la negociación, el trabajo cooperativo, la capacidad de perdón y, primordialmente, el ejercicio del afecto cotidiano. Atender a tiempo las dificultades es crucial, ya que los conflictos menores pueden derivar en fracturas permanentes si no se abordan con la orientación adecuada.
La diversidad y singularidad de cada núcleo familiar
Durante el primer día de actividades en las instalaciones de CINTERMEX, en la ciudad de Monterrey, se espera el arribo de una afluencia masiva de personas. El programa está diseñado para que los participantes accedan a una red de especialistas dedicados a tratar casos particulares.
Uno de los pilares más relevantes de esta edición son las denominadas salas de escucha, espacios diseñados para que los asistentes logren expresar sus situaciones personales en un entorno de confianza, recibiendo asistencia específica para sanar y fortalecer sus vínculos afectivos.
Especialistas y salas de escucha para la resolución de conflictos
En la segunda jornada del encuentro, se reforzará el mensaje de que la familia constituye el sitio seguro y el proyecto de salud integral más importante para el individuo.
El éxito de estas convocatorias en años previos ha demostrado que el país demanda espacios de unión en torno a la institución familiar. La meta para este 2026 es superar la asistencia de diez mil personas, consolidando el evento como un referente nacional para la celebración y el estudio de la convivencia doméstica.
Monterrey como epicentro de la unión familiar en 2026
Al concluir las actividades del congreso en tierras regiomontanas, el consejo organizador evaluará las solicitudes de diversas ciudades que buscan ser la sede de las próximas ediciones.
Actualmente, entidades como Puebla, Chihuahua y Querétaro han manifestado su interés formal en albergar el evento en años venideros. Esta competencia entre sedes refleja la voluntad de distintas regiones por movilizar recursos y voluntades que permitan llevar estos beneficios a más ciudadanos en toda la República.
La intención final del congreso es recordar que la familia es la base fundamental de la sociedad y que, al luchar por su bienestar, se genera un impacto positivo en el mundo. La invitación queda abierta para que la población asista a este evento en Monterrey, aprovechando la oportunidad de transformar los retos cotidianos en proyectos de vida compartidos.