El papa León XIV informó este domingo 11 de octubre de 2026 que los médicos detectaron un pequeño nódulo pulmonar durante una revisión médica reciente. El pontífice, de 71 años, será sometido a una cirugía esta semana para extirparlo.
Qué le pasó al papa León XIV y de qué lo van a operar
Durante su oración dominical semanal ante los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el líder de la Iglesia católica explicó que el crecimiento está bien contenido y fue detectado en una etapa temprana.
León XIV señaló que los médicos recomendaron una intervención quirúrgica para retirar el nódulo y que decidió seguir sus indicaciones. La operación está programada para los próximos días.
Cuándo será la cirugía del papa León XIV y cuánto durará su recuperación
Cabe recordar que el pontífice fue elegido en cónclave por los cardenales en mayo de 2025. A sus 71 años, es relativamente joven para ocupar el máximo cargo de la Iglesia católica. Hasta ahora no se tenía constancia de problemas de salud previos.
Su predecesor, el papa Francisco, falleció a los 88 años, después de que su salud se deteriorara progresivamente durante sus últimos años.
Por su parte, la oficina de prensa del Vaticano informó que la recuperación de León XIV tras la cirugía duraría aproximadamente una semana. Sin embargo, no proporcionó más detalles sobre el estado de salud del pontífice.
Qué es un nódulo pulmonar y cuáles son sus causas
Los nódulos pulmonares son crecimientos anormales en los pulmones. Los médicos suelen detectarlos en radiografías o tomografías computarizadas del tórax y se aprecian como manchas.
Aunque pueden parecer preocupantes, en la mayoría de los casos los nódulos son benignos, es decir, no representan riesgo de cáncer. Los radiólogos suelen encontrar nódulos pulmonares en casi una de cada tres tomografías computarizadas de tórax, explica la Cleveland Clinic de Estados Unidos. Rara vez los nódulos pulmonares generan síntomas. En caso de que este sea canceroso, los pacientes podrían presentar:
- Dolor en el pecho.
- Dificultad para respirar.
- Tos crónica o tos con sangre.
- Fatiga.
- Ronquera.
- Pérdida de apetito y pérdida de peso inexplicable.
- Infecciones respiratorias recurrentes como bronquitis o neumonía.
