La designación de la nueva consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra en un punto muerto en la Cámara de Diputados. El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Ricardo Monreal, confirmó que no se logró alcanzar el consenso necesario para emitir la convocatoria oficial debido a una serie de propuestas presentadas por la bancada del Partido Acción Nacional (PAN). Entre ellas terminar con el agandalle de Morena en el nombramiento de consejeros del INE, quitar súper poderes a quien presida el Consejo General y designar a ciudadanos como observadores del proceso para integrar el comité y evaluación de los aspirantes.
Pese al entrampamiento de las negociaciones, el líder parlamentario adelantó que no forzará una votación por mayoría simple y que otorgará un plazo de varios días para intentar destrabar los acuerdos con las fuerzas de oposición.
Monreal detalló que la dirigencia panista planteó cerca de ocho adiciones e incorporaciones al documento de la convocatoria, algunas de las cuales involucran aspectos constitucionales de compleja viabilidad jurídica. El legislador oficialista admitió que la falta de consensos responde a un clima de desconfianza absoluta entre los grupos parlamentarios, el cual se agudizó tras el escándalo de corrupción y las severas irregularidades que provocaron la precipitada renuncia de Guadalupe Taddei al frente del INE.
Como primer consenso, confirmo que la nueva presidencia del INE será ocupada por una mujer. Las negociaciones con todos los partidos políticos son complejas, pero trabajo con toda mi capacidad y empeño para que logremos unanimidad en el proceso de selección. pic.twitter.com/ipG0y2sQOk
— Ricardo Monreal A. (@RicardoMonrealA) November 3, 2026
Desconfianza total y escepticismo frenan el relevo en el órgano electoral
Durante su encuentro con medios de comunicación, Monreal reconoció que la gravedad de la crisis institucional que atraviesa el árbitro electoral exige que la persona que asuma la presidencia cuente con el respaldo unánime de los partidos políticos y no solo con el impulso de la mayoría oficialista. El coordinador parlamentario enfatizó que el ambiente que se vive en el recinto legislativo es de un profundo escepticismo, donde la oposición ha asumido posturas inflexibles que solicitan garantías no previstas directamente en la ley o la Constitución.
A pesar de las marcadas diferencias y de admitir que es probable que no se alcance la unanimidad, Monreal informó que su grupo parlamentario lo respaldó para continuar al frente de la mesa de negociación. El legislador confió en que en los próximos días se pueda construir una salida política que devuelva la certeza al instituto, respetando las estrategias planteadas por las distintas bancadas pero priorizando la estabilidad del sistema electoral de cara a las elecciones del próximo año.
