El gobierno federal es señalado de aprovecharse de la ley para favorecerse, ocultando hasta por cinco años información clave sobre contratos de obras “faraónicas”, tragedias humanas e investigaciones a funcionarios. Lo que se prometió como una era de transparencia, hoy se enfrenta a un muro de reservas bajo el argumento de “Seguridad Nacional”.
Fernando Escobar, especialista de la organización Causa en Común AC, explica que esta etiqueta se ha vuelto la herramienta predilecta para la opacidad.
“Que se anunciara que la información tenía que ser reservada o clasificada por razones de seguridad nacional para no proporcionarla... era decisivo, como un obstáculo para la transparencia. La reserva de la información sí se sigue haciendo”, señala.
Obras faraónicas y fracasos administrativos de la 4T
La lista de expedientes cerrados la encabezan los proyectos insignia de la administración, cuestionados por su viabilidad y manejo financiero:
- El Tren Maya : Criticado por los sobrecostos y daños al medio ambiente.
- La Megafarmacia del Bienestar: Calificada en el análisis como un “fracaso desde el inicio”.
- El Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA): Que a casi cuatro años de inaugurado, “no termina de despegar”.
Para Escobar, esto refleja una doble problemática: “Te habla ya no nada más de una voluntad política de no proporcionar información, sino también de un colapso, una enorme problemática administrativa dentro de las instituciones para no generar esa información”.
Tragedias y corrupción bajo llave de Morena
La opacidad no solo cubre obras, sino también episodios dolorosos y polémicos que han sacudido al país. El gobierno ha ocultado datos sobre:
- El costo real de las vacunas de Covid-19.
- Los informes de Pemex sobre la explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo.
- El contrato de compra-venta del Avión Presidencial.
- Los informes del “Culiacanazo”, donde se dejó en libertad a Ovidio Guzmán .
- El patrimonio del ex fiscal federal Alejandro Gertz Manero.
- La tragedia de la pipa en el Puente de La Concordia, en Iztapalapa.
Sin INAI, adiós a la verdad
Casi todos estos casos han sido reservados por un lustro. Sin embargo, el especialista advierte que no hay garantía de que la verdad salga a la luz cuando venzan los plazos.
“Me parece un poco más plausible que se presente a modo en las conferencias de prensa, que es la estrategia principal hacia la que se aboca la comunicación oficial”, apunta Escobar. Con la desaparición del Instituto Nacional de Transparencia (INAI), para los ciudadanos será casi imposible saber lo que oculta aquel gobierno que presumía ser “el más transparente de la historia”.