Puerta abierta a la impunidad. Ahora la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha determinado que la corrupción y el enriquecimiento ilícito en México tendrán fecha de caducidad. En una decisión que ha sacudido al sistema judicial, los ministros abrieron la puerta para que el desvío de recursos públicos, utilizado para el enriquecimiento ilícito de funcionarios, sea un delito que pueda quedar impune gracias al paso del tiempo.
Expertos sostienen que, con esta resolución, la Corte le ha puesto una “alfombra roja” a los funcionarios corruptos. La intención parece ser que, ya sea escondidos o protegidos por un régimen, estos personajes nunca enfrenten a la justicia, aunque roben. El abogado Rodrigo Maldonado advierte sobre la gravedad de este escenario: “Efectivamente el procesado, el justiciable, se esconde en la temporalidad de la posible pena; el delito queda impune, no se sancionó".
De Segalmex a Tabasco: Los beneficiados del régimen
Y casos hay muchos. En 2020, bajo el gobierno de López Obrador, se registró un gigantesco fraude en Segalmex por el desvío de 20 mil millones de pesos. A pesar del tamaño del desfalco, su director, Ignacio Ovalle, amigo personal del expresidente, no enfrentó a la justicia. Con esta decisión, si en el futuro una autoridad quisiera investigarlo por peculado, ya no podrá hacerlo porque el delito habrá prescrito.
Esta decisión beneficia directamente al régimen actual. Si uno de los líderes de Morena, como Andrés López Beltrán, desviara recursos del partido, le podrían bastar unos años más en el gobierno para jamás enfrentar cargos. Lo mismo ocurre con otros personajes del sistema, como Adán Augusto López, quien actualmente tiene 37 denuncias ante la FGR por irregularidades en el manejo de recursos públicos en Tabasco. Con el criterio de la Corte, en unos años más, esos expedientes terminarán en el archivo muerto.
Una SCJN complaciente
El especialista Rodrigo Maldonado reprocha la decisión de los ministros, señalando que el desvío de recursos públicos no debería prescribir jamás. “Si se debe investigar, considero prudente que se considere imprescriptible; es decir, que no haya una fecha para que el Estado sancione. Debe investigarse, procesarse y sancionarse”, explicó. Sin embargo, esto ocurriría en un verdadero Estado de Derecho y no con una Corte complaciente con el régimen, a quien ahora le ha garantizado la impunidad total a través del tiempo.
Opinión de Alejandro Villalvazo
Otra cachetada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ya sabíamos que los ministros del acordeón iban a ser tapaderas y cómplices de los políticos, y no pierden oportunidad de andar de besamanos. Les explico: la Suprema Corte determinó que el delito de peculado sí prescribe.
Con esto, el mensaje que mandan es delicadísimo. Al político ratero, al corrupto y al tramposo, se le abre la puerta de la impunidad. Personajes como Andrés, Adán, Gerardo o Rocío tendrán en el tiempo a su mejor aliado. Los ministros se hacen los “tíos lolos” al olvidar que el peculado no es cualquier delito; se trata del uso indebido de recursos públicos. Es, en pocas palabras, el robo del dinero de todos los mexicanos.
La Corte ha decidido que esos vulgares delincuentes se vayan a casa, así como un López se va a “La Chingada”. Estos ministros son tan mañosos que no definieron en cuántos años prescribe el peculado; solo le dijeron a los suyos: “Aguanta, resiste, alarga el proceso y el tiempo hace el resto”.
Señores y señoras, esta es la justicia que tenemos hoy. Disfruten lo votado.
¡Reloj de arena para corruptos! SCJN determina que peculado sí tiene vencimiento