La organización Amnistía Internacional México alzó la voz contra la reciente decisión del Servicio de Administración Tributaria (SAT) de cancelar la autorización para recibir donativos deducibles a 113 organizaciones civiles. A través de una serie de pronunciamientos, el organismo internacional advirtió que esta medida no es un simple trámite burocrático, sino una estrategia para debilitar y controlar a quienes vigilan al poder en el país.
Para Amnistía Internacional, la pérdida del estatus de donataria autorizada representa un obstáculo crítico para la operatividad de estas ONG, impactando directamente en áreas sensibles como la defensa de derechos humanos, el apoyo legal a víctimas, la atención a la violencia de género y la protección de territorios indígenas.
Tendencia de "Leyes Anti-ONG" en América Latina
La organización señaló que lo ocurrido en México no es un hecho aislado, sino que forma parte de una tendencia regional hacia la implementación de leyes que buscan asfixiar a la sociedad civil bajo el discurso de la transparencia. "Gobiernos que dicen promover transparencia… pero en realidad buscan controlar y debilitar a la sociedad civil", sentenció el organismo.
🚨 Este fin de semana, el SAT canceló la autorización para recibir donativos deducibles a 113 organizaciones civiles.
— Amnistía Int. México (@amnistiamexico) March 23, 2026
No es un trámite menor: es un golpe directo a su capacidad de operar y apoyar a la gente.
Asimismo, denunciaron la existencia de un "doble estándar" en la fiscalización de recursos en México:
- Carga excesiva para ONG: Se les exigen informes duplicados, requisitos reiterativos y controles previos que consumen tiempo vital de operación.
- Opacidad gubernamental: Instituciones públicas que, pese a ejercer el presupuesto nacional, siguen sin transparentar el uso de sus recursos con el mismo rigor.
Debilitar a las organizaciones es debilitar a la sociedad
Amnistía Internacional subrayó que debilitar a las organizaciones es, en última instancia, debilitar el tejido social y la democracia. Al reducir la capacidad de las ONG para documentar abusos, vigilar elecciones e impulsar leyes, se abre la puerta a que la corrupción y los abusos de autoridad crezcan sin contrapesos.
"El debate real no es 'control vs libertad'. Es: ¿queremos un país donde nadie vigile al poder?", cuestionó la organización, haciendo un llamado urgente a establecer reglas claras y justas que permitan la transparencia sin asfixiar a quienes sostienen las causas sociales en México.
