Debajo del Parque Nacional Yellowstone, en Estados Unidos, existe una gigantesca caldera volcánica. El sistema lleva aproximadamente 70 mil años sin una erupción, pero eso no significa que esté a punto de despertar.
Lo que sí han hecho científicos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) es imaginar un escenario extremo: ¿cómo se repartiría la ceniza si Yellowstone tuviera una supererupción similar a uno de los grandes eventos que ocurrieron en el pasado?
Para responderlo utilizaron Ash3d, un modelo computacional capaz de calcular cómo se desplazarían las partículas volcánicas en la atmósfera bajo diferentes condiciones.
¿Hasta dónde podría llegar la ceniza de Yellowstone?
Aquí aparece uno de los datos más llamativos. En una supererupción, la ceniza no necesariamente seguiría el comportamiento de una erupción volcánica convencional.
El modelo del USGS muestra que una enorme columna eruptiva podría formar una especie de “nube paraguas” en la atmósfera. Esta estructura permitiría que las partículas se desplazaran incluso más de mil kilómetros en dirección contraria al viento.
Por eso, la distribución tendría una forma más parecida a un círculo alrededor de Yellowstone que al típico patrón en forma de abanico que se extiende siguiendo el viento.
Bajo el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, se esconde un fenómeno geológico impresionante: una gigantesca caldera volcánica que forma parte de lo que conocemos como un supervolcán. A diferencia de los volcanes en forma de cono, pic.twitter.com/BTSLzlULXW
— Locos X La Astrociencia (@LAstrociencia) October 20, 2025
¿La ceniza de Yellowstone podría llegar hasta México?
El estudio demuestra que una supererupción tendría capacidad para distribuir ceniza a grandes distancias sobre Norteamérica. Sin embargo, no establece que México vaya a recibir una cantidad determinada de ceniza, ni que una erupción así esté por ocurrir.
De hecho, el propio USGS advierte que las representaciones de escenarios apocalípticos suelen exagerar los posibles efectos. El modelo encontró una acumulación de ceniza amplia y significativa, pero mucho menor que la mostrada en algunos escenarios extremos difundidos en internet.
¿Yellowstone está a punto de despertar?
No hay evidencia de que vaya a ocurrir una supererupción próximamente. El USGS señala que la actividad del sistema se encuentra dentro de sus rangos históricos y que, incluso si Yellowstone volviera a presentar una erupción, lo más probable no sería una supererupción gigantesca.
De hecho, las últimas decenas de erupciones conocidas del sistema fueron mucho menores y tuvieron efectos principalmente dentro del propio parque.
¿Por qué Yellowstone preocupa a los científicos?
Yellowstone no es un volcán convencional, es una enorme caldera de unos 70 x 45 kilómetros. Debajo del parque existe una enorme zona de actividad magmática que alimenta sus famosos géiseres y aguas termales. Esa característica convierte al lugar en uno de los sistemas volcánicos más estudiados del mundo.
Los especialistas vigilan especialmente los cambios en los terremotos, el movimiento del suelo y la actividad hidrotermal. Estos datos permiten conocer cómo se comporta el sistema y detectar variaciones importantes. Aun así, una mayor actividad no significa automáticamente que esté por ocurrir una gran erupción.
Además, Yellowstone ha registrado distintas erupciones a lo largo de su historia, pero los eventos gigantescos son extremadamente poco frecuentes. Por eso, más que esperar que el “supervolcán” despierte de repente, los científicos se enfocan en estudiar sus señales y evolución a largo plazo.
