Antes de ser asesinado, Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, se dirijió a Diego Sebastián "N", el presunto homicida, y le expresó un mensaje que fue revelado a tres días del crimen ocurrido en Atizapán, Estado de México, donde el músico fue asesinado con su familia, una trabajadora y su mascota.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía General de Justicia estatal, este sujeto llegó junto con otro cómplice llamado Gerardo "N" hasta el departamento donde estaban las víctimas, esto en el Fraccionamiento Grand Viure, ubicado en Bosque Esmeralda, para robarle al músico.
¿Qué le dijo el tecladista de Camilo Séptimo a su presunto asesino?
Horas después de que ambos fueron ingresados al penal de Barrientos, en el municipio de Tlalnepantla, se dio a conocer que
los sujetos iban tras el rastro de “una caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins”.
Diego Sebastián "N" pretendía no dejar testigos del robo y ocurrió lo peor: Jonatahan Meléndes, su esposa Ana Paula con cuatro meses de embarazo, su hija de tres años y una joven de 21 llamada Aleyda Romero, quien trabajaba para la familia, fueron asesinados, junto con un perro que tenían como mascota.
Antes de perder la vida, Jonathan Meléndez le dijo a Diego Sebastián "N": “te voy a ching…, ya todos te vieron”, pero el compositor de 38 años de edad fue asesinado.
El probable responsable sometió a las víctimas maniatándolas con cinchos plásticos y cinta adhesiva industrial gris, además de accionar en su contra un arma de fuego que tenía silenciador.
Hijo de tecladista de Camilo Séptimo sobrevive a multihomicidio
Jonathan fue localizado en el segundo nivel del inmueble, tenía una disparo en la cabeza, estaba amordazado con cinta adhesiva industrial y maniatado en un sofá al interior de la recámara principal.
Dentro del baño estaba su esposa, de 35 años, amordazada y maniatada y sobre sus piernas, su hija de 3 años; a ambas les dispararon.
En el primer nivel del inmueble, dentro de una habitación, sobre una cama, se encontró la joven 21 años maniatada e igualmente con un disparo en la espalda y cabeza.
Mientras que en un baño estaba una perrita con el hocico envuelto con cinta adhesiva y un disparo en la cabeza. Finalmente, en otra habitación estaba un niño de seis años, hijo de Jonathan y Ana, quien fue el únic sobreviviente y fue entregado a sus abuelos.
