El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) se alista para darle un giro decisivo a la fiscalización de los procesos electorales en los estados. Un proyecto de sentencia elaborado por el magistrado Reyes Rodríguez Mondragón plantea prohibir que el Instituto Nacional Electoral (INE) continúe lavándose las manos y declinando competencia ante las denuncias por posibles actos anticipados de precampaña y campaña promovidos por Morena en las entidades federativas. Hasta el momento, el órgano arbitral encabezado por Guadalupe Taddei ha sostenido de forma sistemática que este tipo de inconformidades en el ámbito local deben ser canalizadas y resueltas por los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), evadiendo una revisión integral de las estrategias oficialistas.
La propuesta del magistrado subraya que la proliferación de nombramientos bajo la figura de "Coordinadores de la Defensa de la Transformación" no responde a hechos aislados ni a procesos internos independientes en cada región, sino a una conducta sistemática, orquestada y reiterada por parte de Morena para posicionar de manera extemporánea a sus aspirantes a las gubernaturas y alcaldías rumbo a 2027. De aprobarse el dictamen durante la sesión de la próxima semana, la Sala Superior ordenará al INE asumir de manera directa e integral el conocimiento de las quejas, obligando a sus consejeros a fiscalizar el despliegue de recursos y propaganda de los aspirantes morenistas en todo el país.
¡Guerra interna en Morena! Se despedazan por candidaturas anticipadas para 2027
El freno a la simulación de Morena para burlarse la ley y los actos anticipados de campaña
La resolución del Tribunal busca poner fin a la simulación normativa que ha permitido al partido en el poder burlar los tiempos que marca la ley. La estrategia de adelantar vísperas y repartir candidaturas a puerta cerrada bajo membretes internos no solo fragmenta la equidad en la contienda, sino que ha dependido del vacío arbitral provocado por un INE que se ha rehusado a investigar el fondo de la promoción personalizada. Al asumir la competencia nacional, el INE se verá forzado a evaluar la acumulación de faltas y el impacto real que estas precampañas disfrazadas tienen sobre el electorado antes del arranque formal del proceso.
