La detención del alcalde de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano, por vínculos con el CJNG y la célula “Los Cromos”, confirmó una red de complicidad oficial que mantiene en emergencia al municipio:
El cobro de piso y ataques armados provocaron el cierre del 15% de los comercios y redujeron un 40% las inversiones locales.
Las detenciones de menores usados para halconeo, venta de droga y sicariato aumentaron 155% en el Istmo, afectando a niños desde los 12 años.
Ciudadanos tachan de farsa la “Operación Juchitán” del gobernador Salomón Jara, pues mientras la ciudad lidera en homicidios a nivel estatal, el cabecilla criminal Iván Sánchez, “El Comandante Cromo”, sigue prófugo.