La violencia se ha convertido en una constante en Tula, Hidalgo , donde las balaceras y los asesinatos han modificado por completo la rutina de sus habitantes. Al caer la noche, las calles quedan prácticamente vacías y el miedo domina en un municipio que enfrenta uno de los momentos más críticos en materia de seguridad de los últimos años.
El sonido de los disparos ya no es un hecho aislado. Es un ruido cotidiano que obliga a familias enteras a refugiarse en sus casas y a comerciantes a bajar sus cortinas antes de que anochezca, ante el temor de quedar atrapados en medio de un ataque armado.
Aumentan los homicidios en Tula en los primeros días de 2026
Las cifras oficiales reflejan la gravedad de la situación. De acuerdo con reportes de la Policía Municipal y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), en tan solo ocho días de 2026 se registraron 13 homicidios violentos en Tula. Durante 2025, el municipio acumuló 67 ejecuciones, lo que confirma una escalada sostenida de violencia.
Estos hechos han colocado a Tula como un nuevo foco rojo en el mapa de inseguridad del país, afectando no sólo la percepción de seguridad, sino también la estabilidad social y económica de la región.
Comerciantes resienten el impacto económico de la violencia
La inseguridad ya tiene consecuencias visibles en la economía local. Negocios cerrados, menor flujo de clientes y pérdidas económicas son parte del panorama que enfrentan comerciantes del centro de Tula.
Miguel de Jesús, comerciante, señaló que el movimiento monetario ha disminuido notablemente, situación que atribuye al clima de violencia. En tanto, Mireya Ramírez explicó que los constantes asesinatos generan pánico entre la población, lo que desalienta la actividad comercial.
Calles vacías después de las siete de la noche
En la zona centro del municipio se ha impuesto, de facto, una especie de toque de queda. Después de las siete de la noche, la mayoría de los negocios cierran y las calles quedan desiertas. Juan Carlos Monroy, comerciante, indicó que muchas personas han optado por emigrar a otros municipios o incluso a la Ciudad de México, Pachuca o Querétaro, en busca de seguridad.
Cierre de comercios y desempleo en aumento
Las organizaciones comerciales han documentado el cierre de al menos 40 negocios, lo que representa aproximadamente el 10 por ciento del padrón comercial en la cabecera municipal. Esta situación ha generado un incremento en el desempleo y una caída en la actividad económica local.
Francisco Rigoberto Aguilar, presidente de la CANACO Tula, hizo un llamado a la federación para reforzar la seguridad, al señalar que los operativos actuales son insuficientes y temporales.