La situación se complicó cuando Verónica respaldó a su hijo Erick para que llevara a otra persona a su casa, lo que derivó en un conflicto mayor. De acuerdo con los señalamientos, Lupita fue víctima de un robo dentro del domicilio, donde le habrían quitado joyas con un gran valor sentimental. Este hecho detonó tensiones familiares y cuestionamientos sobre las decisiones que permitieron que la situación ocurriera.