Tener mascotas caninas implica una gran responsabilidad , desde vigilar que cuente con todas sus vacunas, hasta mantenerlas siempre limpias y saludables. Por esto es indispensable saber cuál es el tiempo exacto recomendado para bañar a un perro y cuál es la forma correcta de hacerlo.
Esto ya que contrario a lo que podría pensarse, cada "lomito" tiene necesidades específicas dependiendo de su edad, raza y si padecen alguna enfermedad. Así que empezando por las recomendaciones generales, un artículo de Scottsdale Ranch Animal Center sugiere que lo ideal es bañar a tu mascota máximo una vez al mes y siempre que haya buen clima, salvo que su veterinario indique lo contrario.
¿Cómo saber que ya tienes que darle un buen baño a tu perro?
Estos animales domésticos no tienen la capacidad de hablar y dependen plenamente de sus dueños para mantenerse en óptimas condiciones. Así que como propietario, tendrás que ir descifrando las señales de que el can necesita de una ducha y básicamente será cuando notes que su pelaje ya está muy sucio, que sus patas tienen residuos de tierra, que se están rascando mucho y que su olor cambió.

Una respuesta más exacta sobre las razas, indica que los perros con pelaje largo tendrían que bañarse cada 4 o 6 semanas; mientras que los que tienen el pelo corto pueden pasar hasta 8 semanas sin tocar el agua. Además, también hay que considerar qué tanto tiempo están en la calle, ya que ellos se ensucian más rápido que los que solo están en interiores, explica la clínica Heads Up for Tails.
¿Es malo bañar a un perro muy seguido?
Otra duda que frecuente entre las personas que tienen mascotas, es sobre si es dañino bañar a un perro con demasiada frecuencia. La respuesta es sí, porque estos animales no requieren duchas semanales ni mucho menos, ya que según Quail Hollow Veterinary Hospital, se les expone directamente a presentar problemas en la piel que pueden agravarse con el paso del tiempo.
Algunas de las consecuencias de estas prácticas son:
- Piel seca, descamación y comezón intensa.
- Pelaje grasoso y con sensación oleosa.
- Pérdida de pelo o alteraciones en su pelaje habitual.

Lo mejor es consultar directamente con su veterinario, quien se encargará de considerar aspectos como su raza, edad y tamaño . Asimismo, indicará si hay que usar shampoos especiales o si tiene alguna restricción con la temperatura del agua.
