Kalimba ha dedicado su vida a los escenarios, canta, baila y tiene un don para todo, y aunque podría pensarse que sus hijos tomarán el mismo camino que su padre, la realidad es otra, pues aunque a uno le gusta el teatro, no le gusta el escenario y a su hija le gustaría ser productora, es decir, no tienen planes de seguir los pasos del cantante, aunque dice que los apoyaría en sus decisiones.