La tensión se apoderó del terreno cuando la Tribu Amarilla y la Tribu Verde se enfrentaron en un desafío clave por los suministros. Cada movimiento contaba, cada segundo era vital. El juego fue físico, mental y emocional. Al final, solo una tribu logró asegurar lo necesario para sobrevivir otra semana… mientras la otra quedó enfrentando el hambre, la frustración y la incertidumbre del mañana.