Muy cerca del imponente Popocatépetl se esconde un pueblo de Puebla que pocos tenían en el radar, pero que conquista a primera vista. Su aire limpio, paisajes naturales y ritmo tranquilo lo convierten en un refugio ideal para quienes buscan escapar del ruido, reconectar con la naturaleza y descubrir uno de los secretos mejor guardados del estado.
Se trata de Tochimilco, ubicado en la región centro-occidente del estado, en las faldas del volcán. Forma parte del Valle de Atlixco y se encuentra aproximadamente a 50 kilómetros de la ciudad de Puebla, que se convirtió en un espacio perfecto para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y destinos poco explorados.
¿Qué puedes hacer en Tochimilco, Puebla?
Aunque es un pueblo pequeño, desde el portal turístico México Desconocido dieron a conocer que ofrece varias experiencias auténticas, tales como:
- Disfrutar de la naturaleza: caminatas por senderos, vistas al Popocatépetl y contacto directo con el entorno natural.
- Conocer el Ex Convento Franciscano de la Asunción: un recinto del siglo XVI, considerado Patrimonio Mundial por la UNESCO, perfecto para amantes de la historia y la arquitectura.
- Turismo rural y comunitario: convivir con habitantes locales, conocer tradiciones y apoyar el comercio artesanal.
- Probar la gastronomía local: platillos tradicionales poblanos, preparados de forma casera y con ingredientes de la región.
- Relajarte y desconectarte: es ideal para quienes buscan paz, aire puro y alejarse del ritmo acelerado de la ciudad.
¿Cuál es la mejor época del año para visitar Tochimilco?
De acuerdo al portal Desde Pueba, la mejor época del año para visitar Tochimilco es de noviembre a abril, cuando el clima se mantiene fresco y seco, ideal para recorrer el pueblo y disfrutar de sus paisajes naturales.
Durante estos meses, los cielos suelen estar más despejados, lo que permite apreciar mejor las vistas al Popocatépetl y aprovechar las actividades al aire libre. En contraste, entre junio y septiembre se presenta la temporada de lluvias, lo que puede dificultar los recorridos y reducir la visibilidad, aunque el entorno luce más verde.
