Jennifer Lopez viajó de Nápoles a París en un vuelo comercial lleno para la Semana de la Moda, sin buscar privacidad adicional, a diferencia de otras celebridades que prefieren jets privados por seguridad. A pesar de rumores sobre su relación con Ben Affleck, solo tomó medidas mínimas de seguridad, viajando con un guardaespaldas y ocupando una fila de asientos, y fue fotografiada discretamente en el aeropuerto.