Lindsay Lohan, de 38 años, recordó viejos tiempos al regresar al set de ‘Un viernes de locos 2', donde se reunió con su madre en la pantalla, Jamie Lee Curtis, de 65 años, quienes interpretaron a Anna y Tess Coleman respectivamente en la secuela del clásico de 2003. Expresó una profunda nostalgia por sus años en la pantalla grande y una emoción palpable al reunirse con antiguos compañeros. En una entrevista con ‘Nightline’, Lindsay compartió su cercanía continua con Jamie Lee Curtis y reflexionó sobre la sensación de reunirse con amigos cercanos después de mucho tiempo. Para ella, regresar al estudio fue más que recordar ‘Un viernes de locos’; fue revivir momentos de ‘The Parent Trap’, ‘Confessions of a Teenage Drama Queen’, y ‘Herbie’. Lindsay expresó su gratitud por cada momento vivido en la compañía y mostró un entusiasmo palpable desde el inicio de la producción de la secuela.