A días de cumplirse un mes de la llegada del invierno a Nuevo México, en Estados Unidos, el Servicio Meteorológico Nacional informó que durante esta semana de enero se espera que la nieve disminuya sobre el centro y este, recién el jueves por la noche. Sin embargo, persistirán fuertes vientos, principalmente en áreas al sur de la I-40.
¿Bombardear nubes para recibir lluvia? ¡Descubre cómo es el proceso!
"Esos vientos aumentarán nuevamente el viernes por la noche y durante el sábado a lo largo de la cadena montañosa central y las tierras altas adyacentes, con ráfagas posiblemente de hasta alrededor de 60 mph", detallan en su informe.
Te puede interesar: Crece el conflicto entre Texas y la Patrulla Fronteriza de EU
También explican que hay posibilidades de que la nieve regrese al noroeste y al centro norte de Nuevo México desde el sábado por la noche hasta el domingo. Por otra parte, adelantan que se esperan temperaturas más frías de lo normal a mediados de la próxima semana.
Últimas nevadas en Nuevo México
Desde la segunda semana de enero, el Servicio Meteorológico Nacional tiene en cuenta los posibles cambios climáticos abruptos que puede sufrir el estado al transitar el invierno.
Días atrás, varias tormentas invernales generaron inestabilidades en una gran parte de Estados Unidos, por las cuales se advirtió de lluvias intensas o excesivas, fuertes vientos y deshielo. Estos fenómenos también estuvieron presentes en Texas y Arizona.
Te puede interesar: Hasta cuándo durará el frío fuerte en Estados Unidos
En su informe anterior, se había detallado que habría temperaturas muy por debajo de lo normal junto con ráfagas de viento que podrían provocar sensación térmica bajo cero. En tanto, confirmó que el jueves por la noche, el sistema de tormentas se desplazaría hacia el Medio Oeste, donde trajo otra ronda de clima invernal impactante y fuertes vientos al centro de EU.
Por último, pudieron advertir que las ráfagas representarían un peligro significativo para los automovilistas, ya que producirían cambios rápidos en la visibilidad, apagones ocasionales y posibles heladas repentinas en las vías.