Fermín es un pequeño muy alegre y lamentablemente sufre un accidente en el cual pierde la vista, su hermana Aurelia trata de buscar un milagro para que el vuelva a ver, pero no sabe cómo hacerlo y sale a buscar ayuda para Fermín. Antonio es el sustento de su casa, pero ya no puede más con la situación que vive, no sabe como apoyar a su hijo ante su ceguera. Aurelia sigue la fe y los consejos de San Juditas y conoce a un doctor que tiene un buen corazón y ante la insistencia él decide apoyarlos.