En esta ocasión te contaremos la leyenda de la Luna Errante y del por qué jamás deberías verla fijamente. De acuerdo con el usuario de TikTok Luis Alfonso contó que, existe la historia de la Luna y de cómo unos niños estaban en una fogata en medio del bosque, sin embargo, uno de los infantes dijo que la Luna se estaba acercando y nadie le creyó. Posteriormente no se supo absolutamente nada de los infantes, por lo que, desde aquella anécdota la criatura se ha hecho presente y algunos la describen como una figura humanoide con una cara brillante, la cual usa para que se acerquen a él.
¿Cuál es la historia más famosa de la Luna Errante?
En internet existe otra anécdota de una usuaria en internet, la cual sucedió en 1992, cuando lo que parece ser, una mujer que estaba tranquila escuchando la radio hasta que un ruido llamó su atención, y como se estaba haciendo de noche, ella se asomó por su ventana para ver de qué se trataba.
Cuando estaba por salir, sonó su teléfono, respondió y preguntó quién era, por varios segundos se hizo un silencio hasta que una voz cruda sin vida y apenas con un tono de querer ser escuchada le dijo: “no veas afuera, no la veas”, para que a la par colgara. Fue aquí donde la mujer dijo que comenzó a temblar y en su escrito asegura que no sabía qué hacer, todo esto debido al miedo que le habría provocado dicha voz.
La curiosidad predominó y la chica que cuenta esta anécdota se preguntó si sólo se trataba de una broma. Pasaron un par de horas y la noche ya había llegado, por lo que quiso prepararse para irse a dormir, pero primero tenía que esperar a sus papás. Entonces, como la luna siempre alumbraba su cuarto durante todas las noches, en aquella ocasión nada fue distinto, por lo que decidió abrir la puerta de su habitación, pero cuando se asomó notó un brillo extraño.
En ese momento, la chica se acercó a su ventana para ver de qué se trataba y de acuerdo con el escrito, la chica no sabía explicar lo que observó, pero, de los sí estaba segura es que esa no era la luna, ya que esta forma tenía una figura grande en su ventana, era más brillante de lo normal y además no podrías quitar la mirada de ella, ya que sentía como si se tratara de un imán.
En este relato, la mujer describe que los colores de la luna eran hermosos y que se veían relucientes, pero se dio cuenta que la Luna tenía una sonrisa bastante aterradora, con dientes amarillos y unos ojos negros sin vida, en ese momento ya no podía moverse, pero no podía.
