Manuel le informa a Lucía que los restos de Javier ya han sido identificados, no pierde la oportunidad para demostrarle su amor y le confiesa que está dispuesto a renunciar a la policía para que lo perdone y puedan estar juntos. Raquel aún no puede creer todo lo que se dice de Mariano, sigue aferrada a la idea de que es inocente, aunque las pruebas apuntan todo lo contrario. Lucía no quiere saber nada sobre los restos de Javier, se siente tan lastimada que no piensa hacer ningún tipo de funeral aunque lo haya amado tanto.