Enrique tiene que vender otra parte de su taller, sin embargo, Francisco está ahí para recordarle que si sigue gastando dinero en su otra familia las cosas van a empezar a empeorar muchísimo más, una verdad que Enrique no quiere admitir, sobre todo ahora que tendrá que mantener no sólo a sus cinco hijos con Carmen, sino también al hijo que tiene con Raquel, Toñito, y al que ella está esperando en su vientre, y él tiene más problemas encima que debe solucionar, pues Raquel le explica que quiera o no, tiene que escoger, pues no va a ser posible que él mantenga dos casas, dos esposas y dos familias. Mientras tanto, Carmen está intentando guardar la compostura mientras está trabajando en el hotel, pero a veces no puede evitar ponerse a llorar por los pasillos donde se encuentran las habitaciones, pero hablando con sus compañeros les confiesa que las cartas le dijeron que el destino está a punto de regalarle a un hombre, ¿será que ese galán está ya dentro de su vida?