Hay una reunión en la casa de Bluey, por el cumpleaños de Bingo. Mientras todos hacen distintas cosas, ella practica pararse de manos y cuando por fin lo logra, nadie puede verla. La abuela Nana ofrece su ayuda a cualquiera que se cruce en su camino, pero nadie parece necesitarla. Por otro lado, Bingo sigue tratando de mostrarle a alguien su gran truco. Cuando se da por vencida, alguien finalmente lo puede ver y es su abuela Nana.