Masha se sienta en el sofá de Oso y se pone a leer lo que parece ser una revista de belleza, algo que le sorprende bastante, sobre todo cuando cree haber encontrado el secreto para ser bella. Para que Masha le deje su lugar libre, Oso, le otorga un set de maquillaje profesional para que la niña se distraiga. Masha comienza a peinarse y maquillarse de muchas formas diferentes, y después decide hacerse una sesión de fotos con las habilidades que acaba de aprender.