El Super Tazón cada día está más cerca y aumenta la expectativa de lo que veremos en el medio tiempo de este evento deportivo. Pero parece ser que no todo el mundo está tan emocionado, pues los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha ocultado sus opiniones sobre Bad Bunny y otros artistas vinculados al Super Bowl 2026, generaron confusión y ruido en redes. A pesar de todo, el show debe continuar y ni el Conejo Malo ni Green Day han sido retirados del evento. Lo que sí ocurrió fue que el mandatario expresó públicamente su rechazo a la selección musical y confirmó que no planea asistir por ese motivo, desatando una nueva tormenta mediática alrededor del espectáculo.
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Qué dijo Donald Trump sobre Bad Bunny y el Super Bowl
Como todo lo que dice, sus frases rápidamente se viralizaron y muchos fans interpretaron que podría haber presión política para modificar el show. Sin embargo, hasta el momento no existe ningún anuncio oficial que indique cambios en el cartel artístico.
¿Corre peligro la participación de Bad Bunny?
No. Hasta ahora, la organización del Super Bowl se mantiene firme y no planea realizar ningún tipo de cambio en la programación. La liga y los organizadores no han comunicado ajustes derivados de las declaraciones de Trump. Hay que recordar que en los eventos de este tamaño, los contratos de espectáculo se cierran con mucha anticipación y contemplan varios blindajes legales que no se pueden deshacer tan fácilmente. Cancelar o sustituir a un artista principal a semanas del evento sería extraordinario y muy probablemente extremadamente costoso.
Por qué esta polémica sí importa aunque no cambie el show
A raíz de todo esto, el Super Bowl ha pasado al siguiente nivel, es decir, ahora es un evento cultural y deportivo que ya no solo forma parte del mundo del entretenimiento, sino que ahora también se ha convertido en territorio cultural y político. Bad Bunny representa música latina global y, a su vez, es por sí solo un discurso identitario que genera polémica en ciertos sectores.
Seguramente, el tema seguirá dando para más y generando más conversación, tanto política como cultural. ¿Qué opinas?
