Los Juegos Olímpicos son considerados, por muchos amantes de esta rama, como el evento deportivo más grande en la historia por encima de otros como la Copa Mundial de la FIFA o el Super Bowl, por lo que constantemente aparecen deportistas que se vuelven leyendas en este apartado.
El equipo de Azteca Deportes para los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020
Un ejemplo de lo anterior es Michael Phelps, considerado el deportista más importante en la historia de los Juegos Olímpicos que, sin embargo, se volvió una leyenda a pesar de los rumores que indican que sufrió del Síndrome de Marfán, mismo que conocerás a detalle a continuación.
¿Qué es el Síndrome de Marfán, enfermedad que “padecía” Michael Phelps?
El Síndrome de Marfán no es más que un trastorno poco conocido que suele afectar el tejido conectivo del cuerpo, mismo que es el encargado de ofrecer estructura y soporte a los juegos, los vasos sanguíneos y los músculos, generando con ello un físico atípico al que normalmente se suele apreciar.
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Michael Phelps is the undefeated king of Olympic medals.
— Prasad (@theprasad_) August 17, 2024
He has 28 medals across 4 Olympics (2004, 2008, 2012, 2016)
- 23 Gold
- 3 Silver
- 2 Bronze
History has never seen anyone like him.
His achievements forced me to study his work ethic & mindset.
Here's what I found: pic.twitter.com/PNUNUltDdy
Las personas con esta enfermedad suelen tener una alta estatura y una delgadez poco habitual, así como brazos largos, piernas alargadas y, en general, un cuerpo desproporcionado y una hiperflexibilidad que ayudaban a que el ser que lo padeciera tuviera características distintas.
Juegos Olímpicos: ¿Phelps realmente tenía el Síndrome de Marfán?
Michael Phelps mostró proporciones anatómicas similares a las del Síndrome de Marfán durante su participación en los Juegos Olímpicos, pues además de sus 193 centrómeros de altura, sus brazos alcanzaban una envergadura superior a los 2 metros, hecho que le ayudó a tener ventaja como nadador.
Sin embargo, y pese a los rumores que circularon después de sus decenas de medallas de oro en los Juegos Olímpicos, el propio Michael aclaró que no padece esta enfermedad en su biografía, esto después de someterse a distintos exámenes que avalaron sus palabras.
