Julio Jones
08 junio, 2021
Pedro Domínguez
Ritual NFL

Ganadores y perdedores del trade de Julio Jones

Más allá de la ganancia de los Titans y la pérdida de los Falcons, varios personajes se ven afectados tras el traspaso de Julio Jones a su nuevo destino.

Una selección de segunda ronda y una de cuarta por un futuro miembro del Salón de la Fama podría parecer un precio no muy alto de pagar. Y realmente no lo es, pero ese fue el costo que tuvieron que pagar los Tennesse Titans para fortalecer su ataque con Julio Jones.

El traspaso no fue “de a gratis”, el jugador quería seguir en Atlanta, no tenía voluntad de continuar en la que ha sido su casa desde el 2011 y por ello los Falcons se vieron obligados a aceptar la mejor oferta que recibieran, una que al final no fue muy alta.

Y aunque la primera reacción de varios podría ser “¿Cómo es que ningún equipo ofreció una selección de primera ronda?” las variantes ayudan a entender por qué esa oferta nunca llegó.

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Julio tiene 32 años recién cumplidos, ha tenido lesiones importantes en las últimas dos temporadas que le han impedido jugar el 100% de los partidos. Sumado a eso, su salario para esta temporada es de 15 millones de dólares y en 2022 y 2023 será de 11.5 millones de dólares.

Los números muestran que sigue siendo efectivo cuando está en el campo, el problema es que después de los 32 años no son muchos los receptores que juegan todos los partidos de la temporada.

Entendiendo que por esa razón nadie se animó a ofrecer algo más por Julio, hay 4 entes que se verán más o menos afectadas por este movimiento. Ganadores y perdedores, diciéndolo de forma sencilla.

Calvin Ridley, el primer ganador

Llegó a los Falcons en 2018 para ser el Robin de Julio. Tres años después, está más que preparado para asumir el papel de Batman. Ridley es uno de los jugadores más infravalorados de la NFL. Fue el noveno jugador con más targets la temporada pasada y el quinto con más yardas por recepción, cifras que solo van a aumentar con la salida de Julio y que quizá le hagan recibir los reflectores que lleva mereciendo más de dos años.

El histórico Matt Ryan sufrirá de lo lindo

“Matty Ice” ha perdido un paso en cuanto a su nivel de juego. Aunque sigue siendo un muy buen quarterback, sus números en cuanto a precisión en pases profundos dieron un bajón significativo, y esa fue una de las razones por las que Julio pidió su salida. Aunque Ryan tiene en Ridley un buen socio y ya tienen química existente, la salida de Julio significa perder a su hombre de confianza y al que buscaba en situaciones críticas, por lo que otro descenso en su nivel de juego es más que esperado.

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Kyle Pitts será una opción para ser protagonista

Los tight ends no suelen tener gran producción en su primer año en NFL, pero Pitts no es cualquier tight end, es un unicornio. Un jugador que tiene un radio de recepción sumamente amplio, que puede vencer a sus rivales con velocidad, fortaleza física o su inaudita capacidad para ganar balones divididos. Con la salida de Julio, Pitts automáticamente se vuelve opción para ser gran protagonista de la ofensiva de Falcons en cuanto a targets, recepciones, yardas y touchdowns.

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Julio Jones podría arrepentirse

Esto puede sonar engañoso, pero no lo es. Intuyo que una de las razones por las que Julio decidió ir a Tennessee es por el sistema ofensivo que corren en los Titans. Bueno, el arquitecto, autor y responsable de ese sistema es Arthur Smith, mismo que este año salió de Tennessee para ir a… efectivamente, a los Falcons. Es decir, el responsable del gran nivel de juego de Derrick Henry, Ryan Tannehill y AJ Brown en las últimas 3 temporadas se fue a Atlanta, el ahora ex equipo de Julio. El nuevo responsable de correr la ofensiva de Titans es Todd Downing que solo ha tenido una parada como coordinador ofensivo (Raiders 2017) mismo que transcurrió sin pena ni gloria. A ver si Julio no se arrepiente.