Un terremoto de magnitud 7 sacudió este jueves 22 de octubre la región del Tíbet, en China, dejando un saldo de al menos 16 personas muertas y decenas de heridos.
El Servicio Geológico de Estados Unidos ubicó el epicentro del movimiento telúrico a 183 kilómetros al este-noreste de la ciudad de Nagqu.
Afectaciones por el terremoto de magnitud 7 en China
China registra terremotos de gran intensidad, particularmente en regiones del suroeste y el oeste del país, y parte de esta actividad sísmica está relacionada con la colisión entre la placa tectónica india y la euroasiática, un proceso geológico que durante millones de años contribuyó a la formación de la cordillera del Himalaya y la extensa meseta tibetana.
Según el balance preliminar, al menos 339 viviendas colapsaron como consecuencia del terremoto, además de 16 muertos y decenas de heridos, cifras que podrían aumentar conforme los equipos de emergencia logren acceder a las zonas afectadas.
Las primeras imágenes compartidas por medios locales y en redes sociales mostraron la intensidad del temblor.
At least 16 people were killed and 32 injured after a magnitude 7.0 earthquake struck Tibet, China, earlier, with hundreds of homes collapsing. pic.twitter.com/7gDLXhtQ1w
— Open Source Intel (@Osint613) October 22, 2026
Una de las medidas preventivas en China la impusieron las autoridades ferroviarias, pues suspendieron los servicios de tren en las zonas afectadas, mientras que los traslados por tierra fueron reducidos para favorecer la llegada de los equipos de emergencia.
Activan emergencia de nivel II en China
La Administración de Terremotos de China activó una respuesta de emergencia de nivel II, considerado como el segundo grado más alto dentro de su sistema de atención.
La medida permite coordinar recursos y personal para responder a la situación mientras se determina el alcance de los daños materiales y humanos.
De acuerdo con el Centro de Redes Sismológicas de China, la altitud promedio en un radio de cinco kilómetros alrededor del epicentro supera los cuatro mil 800 metros sobre el nivel del mar.
Esta elevación puede complicar las tareas de rescate, ya que los equipos deben desplazarse por terrenos difíciles y trabajar en condiciones propias de las regiones de alta montaña.
