La narrativa de la autollamada "Cuarta Transformación" ha insistido históricamente en la necesidad de sepultar los vicios del viejo régimen. Bajo esa premisa, el Comité Ejecutivo Nacional de Morena dio el banderazo de salida a los registros para definir las candidaturas rumbo a 2027. El documento de la convocatoria es tajante en su texto: se estipula un rechazo absoluto al influyentismo, al amiguismo y al nepotismo, prohibiendo expresamente el uso de vínculos personales o familiares para acceder a un cargo.
Sin embargo, el despliegue de la maquinaria territorial en los estados evidencia una contradicción profunda entre las reglas escritas y la realidad de su proceso. Las futuras candidaturas a las gubernaturas y alcaldías clave han comenzado a configurarse no como un espacio de apertura ciudadana, sino como una pasarela donde los apellidos de siempre reclaman el control del mapa político.
Nepotismo en Morena rumbo a las elecciones 2027
El arranque del proceso interno ha dejado al descubierto que la cohesión de la coalición gobernante depende, en gran medida, de ceder ante las peticiones de gobernadores, padrinos políticos y aliados con dinámicas propias. La lista de los primeros aspirantes perfila un mapa de herencias y parentescos directos:
- San Luis Potosí: En este bastión del Partido Verde (PVEM), aliado estratégico del oficialismo, se empuja con toda la fuerza del aparato estatal a Ruth González. Su principal credencial es ser la esposa del actual gobernador, Ricardo Gallardo, apuntando a mantener el control ejecutivo en el entorno familiar.
- Guerrero: Desafiando las críticas sobre el equilibrio de poderes, en la lista de aspirantes destaca el senador Félix Salgado Macedonio. Su postulación busca asegurar la permanencia del grupo político en una entidad que hoy es gobernada por su propia hija, Evelyn Salgado.
- Zacatecas: La influencia de las dinastías locales se mantiene intacta en el norte. En territorio zacatecano, Saúl Monreal ya analiza y prepara el terreno para buscar la alcaldía de Fresnillo, consolidando el peso de su apellido en la región.
- Campeche: El cobijo institucional también se hizo presente en el sureste, donde la gobernadora Layda Sansores ha arropado el registro de su propio sobrino, Gerardo Sánchez Sansores, para competir en la plataforma interna.
Polémica en @PartidoMorenaMx por casos de nepotismo en #Guerrero y #Veracruz
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) June 24, 2026
A pesar de los lineamientos internos del partido, Félix Salgado Macedonio se registró como aspirante en Guerrero, buscando un cargo en el estado que hoy gobierna su hija, @EvelynSalgadoP. Al respecto,… pic.twitter.com/06crhVgK1u
La contradicción abre un debate de fondo sobre la integridad del proceso de selección. Por un lado, las normas internas de Morena obligan a la Comisión Nacional de Elecciones a realizar una valoración integral de los atributos éticos y políticos de cada perfil. Por el otro, el peso real del control territorial hace casi imposible que el centro ignore a los familiares que garantizan la estructura y la movilización de votos en los municipios.
Esta encrucijada medirá el verdadero alcance de los candados éticos del partido de cara a 2027. Aunque las encuestas de opinión y los estudios de reconocimiento público serán el método definitivo para ungir a los coordinadores, la realidad de los registros demuestra que, para competir en el México actual, la cercanía con el presupuesto y el parentesco con el gobernante en funciones siguen siendo las ventajas más lucrativas de la contienda.
