Cada año, durante la Semana Santa, millones de personas alrededor del mundo se preguntan qué ocurrió con los objetos asociados a la Pasión de Jesucristo; uno de los más enigmáticos es la corona de espinas, símbolo del sufrimiento de Jesús antes de su crucifixión; pero, ¿en dónde está realmente esta reliquia en 2026?
¿Dónde está la corona de espinas de Jesús y qué se sabe realmente de esta reliquia?
De acuerdo con registros históricos y fuentes eclesiásticas, la reliquia más reconocida de la corona de espinas se encuentra actualmente en la catedral de Notre-Dame de París. Cabe señalar que depués del incendio de 2019 que devastó gran parte del templo, la enigmática corona fue rescatada por bomberos y autoridades religiosas, lo que evitó su destrucción.
Posteriormente, permaneció resguardada bajo estrictas medidas de seguridad hasta su regreso a la catedral, donde hoy se conserva en un relicario especial. Desde 2025, incluso ha sido expuesta periódicamente para veneración pública, especialmente en fechas religiosas clave como el Viernes Santo.
Notre Dame Cathedral showed its new self to the world on Friday after more than five years of frenetic reconstruction work, with rebuilt soaring ceilings and creamy good-as-new stonework erasing somber memories of its devastating fire in 2019.
— ABC News (@ABC) November 29, 2024
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¿Es realmente la corona original de Jesús?
Cabe señalar que la pieza conservada en París consiste en un aro de ramas entrelazadas, sin espinas. Esto se debe a que, a lo largo de los siglos, las espinas fueron retiradas y distribuidas como reliquias en distintas partes del mundo, principalmente en Europa.
En la actualidad, fragmentos de esas espinas se encuentran en iglesias de países como Italia, España e incluso en el Vaticano, aunque su autenticidad es difícil de comprobar. Historiadores coinciden en que, aunque existe una tradición continua que respalda la reliquia, no hay pruebas científicas definitivas que confirmen que se trata exactamente de la corona que llevó Jesús hace más de dos mil años.
La corona de espienas: Un viaje de siglos; de Jerusalén a Europa
La historia de la corona es tan fascinante como compleja; se cree que originalmente estuvo en Jerusalén, luego fue trasladada a Constantinopla y, en el siglo XIII, adquirida por el rey Luis IX de Francia. De hecho, el monarca mandó construir la Sainte-Chapelle para resguardarla, convirtiéndola en uno de los objetos más venerados del cristianismo medieval.
Con el paso del tiempo, la reliquia sobrevivió guerras, revoluciones e incluso cambios políticos, hasta quedar finalmente bajo custodia de la Iglesia en París.
Un símbolo más allá de la historia: Más allá de su autenticidad, la corona de espinas sigue siendo un poderoso símbolo de fe para millones de creyentes. Representa el sufrimiento, la humillación y el sacrificio de Jesucristo, elementos centrales de la Semana Santa y que no será la excepciíon en este 2026.
