¿Alguna vez has llegado a la hora del almuerzo con tanta hambre que te has comido todo lo que tenías delante? ¿O has ayunado todo el día esperando a una cena abundante? Si es así, no estás solo. Te decimos la hora perfecta para comer, según la ciencia .
La clave para evitar comer en exceso por hambre es planificar cuándo comer. De esta manera, tu cuerpo sabrá cuándo esperar su próxima comida y evitará que te sientas hambriento y desesperado.
¿Cuál es la mejor hora para desayunar?
El desayuno es la primera comida del día y es importante para el bienestar general. Rompe el ayuno de la noche y proporciona la energía que necesitas para empezar el día. De acuerdo con la ciencia , lo ideal es hacerlo una hora después de despertarse. De esta manera, tendrás tiempo de prepararte para el día y disfrutar de tu comida sin prisas.
Si te saltas el desayuno, es más probable que te sientas cansado y hambriento a media mañana, lo que puede llevar a comer alimentos poco saludables.
Esta es la mejor hora para almorzar
La hora del almuerzo debe ser entre el desayuno y la cena, con un intervalo de al menos cuatro horas. Si no puedes almorzar antes de las cuatro horas, come un refrigerio saludable para evitar llegar con hambre a la hora de la comida.
Si desayunaste a las 7 de la mañana, almorzaste entre las 11 a.m. y el mediodía. Si no le es posible almorzar hasta las 2 de la tarde en un día en particular, planifica un refrigerio entre esas dos comidas.
¿Cuál es la mejor hora para cenar?
El hambre excesiva a la hora de la cena puede llevar a comer en exceso. Para evitarlo, es importante comer a intervalos regulares durante el día, con un intervalo de al menos cuatro horas entre comidas. Si no puedes comer a la hora de la cena, come un refrigerio saludable antes para evitar llegar con hambre.
Si no tienes hambre a determinadas horas de la comida, especialmente a la hora del desayuno, es posible que hayas entrenado a tu cuerpo para que no envíe señales de hambre en ese momento.
Si empiezas a reintroducir el desayuno diariamente, tus señales naturales de hambre regresarán. El desayuno puede ser tan simple como un batido de proteínas, huevos duros con fruta o tostadas integrales con mantequilla de maní o de almendras.
