La noche del pasado 24 de marzo. María Barrón, una videógrafa de 25 años fue atacada mientras esperaba un transporte de aplicación en el cruce de las calles Durango y Cozumel, en la colonia Roma de la Ciudad de México (CDMX).
Una desconocida la abordó y, sin mediar palabra, la golpeó brutalmente; sin embargo, para María, las fracturas físicas no fueron lo más doloroso, sino el choque frontal contra un sistema diseñado, al parecer, para que las víctimas guarden silencio.
“Me niego a aceptar que en México sea normal que alguien te ataque en plena calle y quede impune... En segundos recibí un golpe directo en la cara, en la nariz. Y luego otro y otro, hasta que terminé en el suelo”, relata María.
Denuncia agresión y acusa indiferencia...
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) April 7, 2026
María Barrón fue golpeada por una desconocida en la Roma Norte, en CDMX. Pese a denunciar, asegura que autoridades no le dieron seguimiento.
Especialistas advierten: la falta de atención provoca que hasta 9 de cada 10 víctimas no… pic.twitter.com/li0uvam6BI
Ataque en la colonia Roma: Aconsejaron a María “no denunciar”
A pesar de que elementos de la policía y servicios de emergencia acudieron al sitio del ataque, la atención recibida fue el inicio de un calvario burocrático. María asegura que, desde el primer contacto, el personal oficial intentó disuadirla de iniciar un proceso legal.
Los obstáculos que enfrentó la víctima reflejan el problema estructural:
- Sugerencias de omisión: Paramedicos le indicaron que “mejor se arreglara ahí" para evitar trámites.
- Desaliento policial: Personal de seguridad le aseguró que “no valía la pena denunciar”.
- Negligencia médica: La víctima recibió versiones contradictorias sobre su estado de salud mientras deambulaba con la nariz rota por diversas instituciones.
- Burocracia paralizante: Horas de espera y trámites que, hasta la fecha, no han mostrado avances significativos en la Fiscalía General de Justicia de la CDMX.
¿Por qué los delitos no se denuncian en México? La “Cifra Negra” del 98% de casos
El caso de María Barrón es el rostro de una estadística aterradora. Según la abogada Isabel Suárez, el sistema enfrenta deficiencias estructurales que matan la empatía hacia quienes sufren un delito.
La falta de capacitación y la saturación de los servidores públicos generan tiempos de espera absurdos: una investigación de un delito considerado “no grave” puede tardar de 3 a 4 años.
| Dato estadístico | Impacto en la sociedad |
| Denuncia oficial | Solo 1 de cada 10 víctimas acude a la autoridad. |
| Cifra Negra (2025-2026) | Hasta el 98% de los delitos no se denuncian o no llegan a investigación. |
| Tiempo de resolución | Los procesos pueden estancarse por casi media década. |
“Existen varios obstáculos, como una carga de trabajo muy grande o falta de capacitación... esto genera que nueve de cada diez víctimas no denuncien”, explica Suárez.
¿Vale la pena denunciar en CDMX?
A pesar del panorama desalentador, expertos legales sostienen que la denuncia sigue siendo la única herramienta para dejar una prueba mínima de la inseguridad. Sin ella, la autoridad puede “bajar las cifras” de criminalidad de manera artificial, ignorando la violencia que ocurre en las calles de colonias como la Roma Norte.
Para María Barrón, el silencio no es una opción. Su denuncia en redes sociales y ante la Fiscalía busca romper el ciclo de impunidad, recordándole a los capitalinos que la “normalización” de la violencia es el primer paso hacia un estado de indefensión total.