"¡Sí se pudo, sí se pudo!… No estás sola, no estás sola”. Bajo estas consignas, la sobre-representación de Morena y sus aliados en el Congreso ha logrado en poco más de siete años reformar casi el 70 por ciento de la Constitución y decenas de leyes secundarias. Aunque el discurso oficial presume que estos cambios son por el bien del pueblo, los hechos sugieren una realidad distinta: un cambio sistemático en las reglas del juego para concentrar el poder.
Para la oposición, esta avalancha legislativa representa un retroceso democrático orquestado desde la cúpula del Ejecutivo. Rubén Moreira, coordinador de los diputados del PRI, advierte sobre una estrategia de control total: “Hay regresión y para hacerlo se utiliza todo lo posible... se hacen cambios a modo para vengarse de personajes, de población y de situaciones que a ellos les disgusta. Hoy todos estamos padeciendo porque se acumula el rezago y el mundo nos ve con desconfianza”.
La eliminación de contrapesos y la “Supremacía Constitucional”
El rediseño institucional del país ha avanzado sobre los pilares que antes limitaban el poder presidencial. Entre las reformas más polémicas destacan:
- Reforma al Poder Judicial: Ministros, jueces y magistrados ahora son electos bajo esquemas señalados por la oposición como “de acordeón”.
- Supremacía Constitucional: Una herramienta legal diseñada para que nadie pueda impugnar las reformas impulsadas por el gobierno.
- Limitación del Amparo: Se acotaron los efectos de esta figura jurídica para evitar que los ciudadanos puedan suspender leyes que consideren injustas.
Leyes con dedicatoria: El caso del Código Fiscal
Incluso en materia económica, el oficialismo ha utilizado su mayoría para aprobar leyes con destinatarios específicos, aunque en el camino terminen afectando a toda la planta productiva. Un ejemplo reciente es la reforma al Código Fiscal de la Federación, la cual tuvo que ser corregida tras las críticas por su rigidez en la garantía de créditos fiscales.
A pesar de que el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, aseguró que la corrección atendió reclamos empresariales y de contribuyentes afirmando que “no tenemos ninguna intención de afectar ni empresas ni a personas”, en la tribuna otros legisladores dejaron de lado la diplomacia.
José Antonio López Ruiz, también coordinador morenista, fue tajante al revelar la naturaleza de estas maniobras: “Ni con ventaja ni con venganza, se llamó estrategia y nos dio 60 mil millones de pesos más... y ustedes saben a quién”.
Con estas acciones, Morena y sus aliados prácticamente han redactado una nueva Constitución. Una que, según los críticos, tiene una única finalidad: darle más poder al poder.