La reciente muerte de Dafne Zapata Quintos, una menor de 13 años que ingresó a un curso de verano en la Academia Militarizada Marinia Doenitz en Ciudad Madero, Tamaulipas, evidenció una grave crisis de opacidad y violencia en planteles particulares que se ostentan con formación de escuelas militarizadas.
Daphne falleció presuntamente por asfixia por sumersión, un trágico caso que se suma al de Eric Leonardo Terán Orbellín, quien perdió la vida en abril de 2025 tras ser golpeado en un campamento de Morelos operado por la Academia Militarizada Olin Cuauhtémoc.
En un reportaje de Rubén Mendoza de Azteca Noticias, especialistas advirtieron que estas instituciones operan con frecuencia de manera irregular, engañando a los padres de familia al sustituir la verdadera disciplina por vejaciones, ejercicios degradantes y agresiones que constituyen delitos del orden penal.
Se enfatizó que la Secretaría de Educación Pública (SEP) es la única entidad facultada para avalar la operación de estos centros, los cuales no guardan relación jurídica con el Ejército o la Marina, por lo que se exhorta a la ciudadanía a verificar los registros oficiales y denunciar cualquier anomalía.