Una investigación científica publicada en The Planetary Science Journal nos acerca a responder cómo comenzó la química de la vida en nuestro sistema solar. Especialistas utilizaron un instrumento, espectómetro, que mide la composición química para examinar los famosos meteoritos Murchison y Aguas Zarcas.
Los resultados sorprendieron a la comunidad científica al detectar miles de compuestos orgánicos complejos que sobrevivieron miles de millones de años.
Analizan los meteoritos Murchison y Aguas Zarcas
El equipo científico trabajó con fragmentos de los meteoritos Murchison, recuperada en Australia, y Aguas Zarcas, caída en Costa Rica.
Estos meteoritos guardan registros directos de la materia presente en la etapa de formación de la Tierra y los planetas vecinos.
A través de un proceso de lavado y extracción con solventes como metanol, etanol, cloroformo y tolueno, los investigadores separaron las diferentes clases de materia orgánica soluble en las rocas.
¿Cómo lograron identificar los compuestos de los meteoritos?
Para analizar las mezclas, las muestras se llevaron al Laboratorio Nacional de Altos Campos Magnéticos de Estados Unidos, utilizando el espectrómetro de masas FT-ICR de 21 Tesla, considerado el más potente del mundo.
¿Qué encontraron en los meteoritos?
Al pasar las muestras por el espectrómetro, los científicos identificaron más de 18 mil fórmulas moleculares distintas en cada extracto analizado.
Estas moléculas tienen combinaciones de carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno y azufre, con tamaños que van desde los 10 hasta los 70 átomos de carbono por molécula.
Los análisis mostraron que la materia orgánica soluble en estas rocas es rica en oxígeno.
Los compuestos ácidos, los cuales liberan iones de hidrógeno, llegaron a ser hasta el 20% de las fórmulas asignadas en los resultados.
Además, los investigadores confirmaron que la materia orgánica se vuelve mucho más aromática y compleja cuando se extrae con solventes como el cloroformo y el tolueno.
Comparación con otras muestras de asteroides
A diferencia de los fragmentos traídos por las misiones espaciales Hayabusa2 y OSIRIS-REx desde los asteroides Ryugu y Bennu, que no tocaron el aire terrestre, los meteoritos Murchison y Aguas Zarcas pasaron por la atmósfera de la Tierra.
Aunque, los científicos dicen que su análisis con tecnología de masa ultra alta sigue siendo una referencia clave para descifrar la química del espacio primitivo.
