En un contexto electoral marcado por la creciente violencia política en Veracruz, el Partido Revolucionario Institucional ( PRI ) anunció la suspensión de actos de campaña en distintas regiones de la entidad, medida que busca proteger la integridad de candidatos, militantes y seguidores.
Esta decisión se da tras el ataque a su Comité Directivo Estatal y una serie de agresiones que han escalado el clima de inseguridad para los participantes en el proceso electoral.
Violencia se apoderó del proceso electoral: acusa el PRI
El PRI, a través de un comunicado en su cuenta oficial de X, calificó la situación en Veracruz como "alarmante", denunciando que "la violencia se ha apoderado del proceso electoral y ha rebasado todos los límites".
Según el partido tricolor, el crimen organizado actúa impunemente y sin consecuencia alguna, mientras las autoridades estatales y federales permanecen pasivas ante la crisis.
"La medida no es por miedo, sino por responsabilidad. La seguridad de nuestras y nuestros candidatos, así como del electorado, está en riesgo, y el gobierno no está haciendo absolutamente nada para protegerla", expresó el PRI en su declaración pública.
La situación en Veracruz es alarmante. La violencia se ha apoderado del proceso electoral y ha rebasado todos los límites. El crimen organizado actúa a plena luz del día, con absoluta impunidad y sin consecuencia alguna.
— PRI (@PRI_Nacional) May 15, 2025
Hoy, nuestro Comité Directivo Estatal fue vandalizado por… pic.twitter.com/VdSrEnWH9P
Atacan oficina del PRI en Veracruz
El reciente ataque contra las oficinas del partido y del Instituto Nacional Electoral (INE) en Xalapa, realizado por un grupo de encapuchados, incrementó la tensión.
Los agresores vandalizaron los edificios, incendiaron una motocicleta y causaron daños materiales, argumentando reclamos de justicia en casos emblemáticos de asesinatos de activistas y periodistas.
Este tipo de hechos, según el PRI, demuestra que los delincuentes actúan bajo la protección y permisividad del régimen en el poder, señalando directamente al gobierno morenista.
A pesar de los asesinatos, amenazas y persecuciones que han sufrido candidatos y simpatizantes, el PRI dejó claro que su decisión de suspender actividades no implica rendición ni silencio.
"No nos vamos a quedar callados. No nos van a doblar. Vamos a seguir alzando la voz, porque lo que está en juego es mucho más que una elección: es el futuro de Veracruz y la democracia misma", remarcaron.
