En una ceremonia celebrada en Madrid, España, la Fundación Zaballos otorgó a Ricardo B. Salinas Pliego el Premio Internacional para la Defensa de los Derechos Constitucionales. El presidente de Grupo Salinas hizo historia al convertirse en el primer mexicano en recibir este galardón, que reconoce su firme postura en la protección de las garantías individuales y el marco legal democrático.
Previo a la gala, el empresario sostuvo un conversatorio con periodistas donde abordó los desafíos críticos que enfrenta México. Ricardo B. Salinas Pliego señaló que la estrategia de seguridad de la administración anterior, bajo el lema de ‘abrazos no balazos’, resultó en un incremento de la violencia y en el fortalecimiento de la corrupción entre la clase política y los grupos criminales.
Al referirse a la reciente reforma judicial, aseguró que los ministros se encuentran actualmente alineados al partido en el poder. Describió este proceso como un ‘golpe de Estado institucional’, señalando que lo que el país experimenta ahora son las manifestaciones y consecuencias directas de dicha ruptura en la división de poderes.
La batalla cultural: El eje para transformar a México
Para Ricardo B. Salinas Pliego, el problema de fondo en el país es estructural y no se resuelve únicamente en las urnas. Por ello, apuesta por una ‘batalla cultural’, una cruzada ideológica diseñada para empoderar al ciudadano en la defensa de tres pilares fundamentales: la libertad, la vida y la propiedad.
Según explicó, si no hay un cambio en la mentalidad de las personas, los resultados electorales seguirán la misma inercia. ‘Si no damos la batalla cultural y no la ganamos, no tiene caso llegar a la batalla electoral’, dijo, subrayando que la verdadera transformación comienza con la forma en que el ciudadano percibe su papel en la sociedad.
Participación ciudadana y el futuro político del país
Durante la charla, surgió la interrogante sobre una posible candidatura a la presidencia. Ricardo B. Salinas Pliego no se limitó a una respuesta convencional, sino que hizo un llamado a la acción para toda la sociedad civil. Afirmó que la política es un asunto ‘demasiado importante para dejársela solo a los políticos’ y que todos los ciudadanos tienen la responsabilidad de involucrarse.
Respecto a su compromiso personal, manifestó su disposición para generar un cambio de entorno en México que permita a las futuras generaciones sentirse orgullosas de su herencia. ‘En ese sentido, sí estoy dispuesto a hacer un cambio en mi vida’, comentó, dejando claro que su prioridad es el bienestar de sus hijos y nietos a través de un México más próspero.
Extorsión fiscal y la narrativa histórica México-España
En un tono frontal, el empresario se refirió al doble cobro de impuestos a sus empresas, calificando el hecho directamente como una extorsión. Explicó que, aunque la vía legal era una opción, decidió pagar el precio por su tranquilidad para enfocar su energía en otros proyectos de mayor relevancia. ‘Desafortunado, pero ya le dimos la vuelta a la página’, puntualizó.
Finalmente, destacó los vínculos profundos que unen a México y España. Hizo un llamado a dejar atrás la narrativa de victimización sobre la conquista, calificándola como un ‘cuento equivocado’. Para el presidente de Grupo Salinas, reconocer la historia compartida es clave para construir una identidad fuerte y libre hacia el futuro.