Dos gemelas etíopes unidas por el cráneo lograron ser separadas exitosamente tras una intervención quirúrgica de casi 24 horas. Con el apoyo de organizaciones benéficas, las niñas viajaron desde Etiopía hasta Missouri para iniciar el tratamiento, a pesar de que las probabilidades de éxito eran desfavorables.
La compleja cirugía, realizada en febrero, implicó trabajar con millones de nervios y venas en el cráneo, con un resultado que es considerado un hito médico, impulsado tanto por la habilidad del equipo como por la voluntad inquebrantable de las pequeñas y sus familias.