El 18 de marzo de cada año, la clase política monta su ya tradicional “obra de teatro” por el Aniversario de la Expropiación Petrolera. Se paran frente a los micrófonos, se envuelven la bandera de México y nos repiten el mismo manta de 1938: “El petróleo es de los mexicanos”; sin embargo, la deuda monumental también lo es.
El costo del “rescate” de Pemex: La deuda que vació el bolsillo de los mexicanos
Durante todo el sexenio pasado, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se encargó de repetirnos hasta el cansancio su “GRAN promesa” de rescatar Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa estatal petrolera de México que fue fundada en 1938 tras la expropiación petrolera.
Y vaya que la cumplió, pero afectando a millones de ciudadanos. Y es que para “cumplir su palabra”, vació el bolsillo de los mexicanos, por lo que hoy, esa propuesta que sería la “palanca del desarrollo nacional”, NO es un orgullo soberano.
PEMEX es oficialmente la empresa petrolera MÁS endeudada de todo el mundo, pues para mantener viva esta fantasía de los años 70, la maquinaria estatal le inyectó a la empresa cerca de $2 billones de pesos entre rescates, inyecciones de capital y jugoso perdones fiscales.
Pemex devoró el presupuesto de salud en México
Para qué te des una idea del tamaño de este caprichito. Con el dinero que se le inyectó a PEMEX, el Gobierno pudo haber financiado por completo el sistema de salud pública en TODO México por más de dos años ininterrumpidos.
Ahí estaban los hospitales, medicinas y el sistema de salud de Dinamarca, que tanto nos prometieron, pero, tristemente y sin pensar en los mexicanos, el régimen prefirió quemar los impuestos para jugar al petrolero.
Y eso no es todo. El modelo de negocios de la dichosa soberanía energética es un éxito rotundo que beneficia únicamente a los de siempre. Privatizaron las ganancias para que la cúpula sindical y que los contratistas VIP del régimen vivan como auténticos jeques, mientras nacionalizaron las deudas para que los mexicanos seamos los que paguen los platos rotos.
La verdadera expropiación de 2026: El estado nos quita el futuro por Pemex
Hoy, a 88 años del decreto general de Lázaro Cárdenas, ya va siendo hora de actualizar la historia de México.
La gran expropiación que padecemos en la actualidad, ya no es contra las campañas extranjeras, es contra nuestro propio futuro.
El estado mexicano nos está expropiando el presupuesto, el desarrollo y la salud. Todo para subsidiar la incompetencia de una empresa zombie que sobrevive conectada a un respirador artificial que a su vez está conectado directamente a la cartera de los millones de mexicanos.