México... ¡No te engañes! Washington va a usar todas sus herramientas para evitar censura abierta a la prensa mexicana.
Aquí, muchas veces hemos discutido acerca de cómo la relación entre México y Estados Unidos, siempre ha mantenido un equilibrio muy delicado entre geografía, economía y política. Hoy la propuesta de censurar a la prensa libre mexicana, puede afectar este equilibrio hasta la médula.
Hoy también increíblemente ese equilibrio enfrenta una tensión inédita. Washington observa a un vecino que, además de tolerar la expansión del crimen organizado, comienza a ejercer mecanismos de censura y hostigamiento contra la prensa independiente.
¿A qué mente brillante de la 4T se le ocurrió que impulsar tal retroceso, iba a dejar a Washington con los brazos cruzados?
Gente del gobierno de Morena; dense cuenta de que para Estados Unidos, esto no es solo un problema moral o diplomático; es un desafío estratégico que afecta la seguridad, el comercio y hasta la estabilidad regional de los estadounidenses.
Por Dios, antes de seguir camino al precipicio, deténganse y pregúntense: ¿Qué instrumentos reales tiene Estados Unidos para frenar la caída a la deriva de México y cómo va a pararlos de seguir “floreciendo” como un narcoestado bañado en narco autoritarismo?
No sean ingenuos. No porque Donald Trump le sonría a la presidenta de México, eso significa que Estados Unidos no va a ejercer su enorme influencia para pararlos. Esto es institucional, no solo depende de Trump.
Yo entiendo qué hay quienes proponen estas barbaridades no tienen ni la más mínima idea de cómo tratar con Washington. Pero hay muchos otros que tienen una sofisticación para entender, que ya con etiqueta de narco-gobierno, les falta muy poco para dañarse solos con la etiqueta de gobierno totalitario. Así ve EE. UU. a los países donde la libertad de prensa de repente deja de existir.
Señora presidenta Sheinbaum, usted que es una persona educada sabe que existe lo que se llama Diplomacia de Presión; y que ese va a ser el costo político de la censura que la gente en su gobierno está proponiendo.
Cuando el Departamento de Estado documenta ataques a periodistas o colusión con el crimen, no solo genera titulares, crea un expediente internacional que afecta la credibilidad del gobierno de que se trate.
La designación de funcionarios como responsables de corrupción o violaciones a derechos humanos —es un mecanismo ya utilizado en Centroamérica— es un golpe directo.
Continuar esta ruta es garantía de más cancelación de visas, y mayor congelamiento a las relaciones. Y, cuidado. Porque gente como Marco Rubio con la influencia de muchos horrorizados congresistas, los van a sacar al balcón, y van a exhibir a los responsables ante la comunidad internacional.
Por favor recuerden que en un país que depende de la legitimidad externa para sostener inversiones, las acciones diplomáticas y el escarnio político pesan, y mucho.
Recuerden que el poder económico es en donde México es más vulnerable
La economía mexicana está atada al mercado estadounidense con una dependencia que supera el 80% de sus exportaciones. Esa realidad convierte al comercio en la palanca más poderosa de Washington.
Hay tres muy importantes instrumentos que destacan, y que de instrumentos pueden convertirse en armas:
- Los Paneles del T-MEC: El tratado no solo regula comercio; exige instituciones sólidas y respeto al Estado de Derecho. La censura sistemática y la captura criminal del Estado pueden interpretarse como violaciones estructurales.
- Las Tarifas Selectivas: Que ya se usaron en 2019 para presionar a México en materia migratoria. Y acuérdense que... ¡Funcionaron!
- El tercero es el más importante, se llama: Condicionamiento de Cooperación Económica y de Seguridad.
Desde el 2008, el gobierno de EE. UU. ha canalizado miles de millones en asistencia a México. Esa ayuda podría congelarse si México no es capaz de garantizar libertad de prensa y combate real al crimen.
En términos prácticos, estas medidas afectan a sectores estratégicos —automotriz, agro, manufactura— y generan presión interna inmediata.
¿Porque hablamos de Seguridad e inteligencia?: y ¿porque decimos que esté es el instrumento más delicado?
Señores y Señoras del gobierno de México, por favor presten atención:
Cuando se habla de un “narco-gobierno”, Washington entra en un terreno donde tiene mucha experiencia, y muchas herramientas y precedentes.
La designación de carteles como organizaciones terroristas lo que hizo fue ampliar el margen de acción del Departamento de Justicia y del Departamento del Tesoro, para permitir operaciones financieras más agresivas.
Esto nos lleva a recordarles que las investigaciones anticorrupción contra funcionarios mexicanos, no se han detenido: El Departamento de Justicia de EE. UU. puede actuar incluso sin cooperación del gobierno mexicano, como ya lo demostró en el caso García Luna.
Sigan por la ruta que llevan y se van a encontrar con “Interdicción fronteriza reforzada”.
La consecuencia será inspecciones más estrictas, con controles aduaneros y vigilancia tecnológica y eso va a afectar directamente a los estados donde el narco controla aduanas y rutas comerciales.
Déjenme decirles de que se tratan “Las Operaciones de Inteligencia Compartida”:
"AGUAS". Porque programas como los que existieron en los 90 en Colombia pueden ahora reactivarse para desmantelar redes criminales incrustadas en el Estado mexicano.
Si están ya muy tranquilos de que Trump anda muy ocupado, y por eso ya no emite amenazas de cortar la liga de narco y gobierno, es que no saben cómo actúan los gringos. Y francamente ya lo debían saber.
Cuando Washington usa todas las herramientas que trae en su caja, no es que esté buscando intervenir en México, sino proteger a Estados Unidos de la expansión del crimen organizado y del debilitamiento institucional del país vecino.
Señora presidenta, seguro usted está de acuerdo en que la falta de Libertad de Prensa, es una línea roja para Washington.
La censura y el hostigamiento a periodistas no es un tema menor para Estados Unidos.
Es un indicador de autoritarismo y un riesgo para la estabilidad democrática.
En caso de restricción a la libertad de prensa, Washington puede:
- Condicionar toda la cooperación de seguridad a garantías verificables de protección a los periodistas.
- Ampliar visas humanitarias para reporteros perseguidos.
- Financiar directamente medios independientes a través de lo que aún queda de USAID y el NED.
- Sancionar a funcionarios que repriman la libertad de expresión mediante el "Global Magnitsky Act*.
Para que no se le vaya a olvidar a nadie; La libertad de prensa es para Estados Unidos, un termómetro del estado democrático de México.
Washington no busca romper con México; lo necesita como socio comercial y aliado geopolítico. Pero tampoco puede ignorar un deterioro institucional que afecta su propia seguridad.
La combinación más probable es una mezcla de presión diplomática, paneles del T-MEC, sanciones selectivas, y acciones del Departamento de Justicia contra funcionarios vinculados al crimen o a la censura. No es una confrontación abierta, pero sí una estrategia de contención efectiva que funciona.
Por favor reconsideren:
Están metiendo a México en una zona donde Estados Unidos ya no puede mirar hacia otro lado. Y cuando Washington decide actuar, lo hace con instrumentos que pesan, que duelen y que cambian comportamientos.
Para todos los altos funcionarios de la 4T que no tienen idea de cómo tratar con Washington, sigan por donde van y un día no lejano prepárense para explicarle a la presidenta porque la hundieron.
México... ¡No te engañes! Washington va a usar todas sus herramientas para evitar que te sigas deslizando hacia el narcoautoritarismo.
