Cuando hace frío, nuestro cuerpo entra en acción para protegernos del enfriamiento. Sin embargo, estos mecanismos de defensa pueden fallar si el frío es demasiado intenso o si estamos expuestos a él durante mucho tiempo.
Con la llegada del invierno, las temperaturas en México empiezan a bajar y es importante tomar medidas para protegernos del frío. Según el artículo “Cambios en la mortalidad por eventos climáticos extremos en México entre el 2000 Y 2015”, mencionado por la UNAM , de los 4 mil 177 muertes por desastres meteorológicos en ese periodo, el 20.2% corresponde a frío excesivo.
¿Qué factores son estresantes para nuestro cuerpo?
"Algunos factores estresantes medioambientales son el frío, el calor, la humedad o la altitud. Nuestro cuerpo tiene mecanismos para enfrentarlos y guardar el equilibrio, pero si estos no funcionan, entra en estado de aclimatamiento, que es la respuesta fisiológica corporal hacia dichos estresores", eplica la UNAM en un artículo.
El primer paso para que nuestro cuerpo reaccione, en este caso, con el frío es que lo percibamos. Esto lo hacemos a través de los receptores sensoriales de la piel , que detectan los cambios de temperatura.
Cuando la temperatura de la piel baja, los receptores envían señales al cerebro, que interpreta estas señales como una señal de alarma. En respuesta a esta señal, el cerebro activa una serie de mecanismos de defensa para mantener el calor corporal.

Uno de los primeros mecanismos es la vasoconstricción. Las venas de la piel se estrechan para reducir la circulación de sangre en esta zona. Esto ayuda a conservar el calor en el interior del cuerpo.
Otro mecanismo es el aumento de la frecuencia cardíaca. El corazón bombea más sangre para que llegue más calor a los órganos vitales. Además, el cuerpo produce más temblores. Los temblores generan calor a través de la actividad muscular.
¿Cómo protegernos del frío?
Para evitar la hipotermia, es importante tomar medidas para protegernos del frío. Algunas recomendaciones son:
- Vestirse con ropa abrigada, especialmente en las zonas del cuerpo que pierden más calor, como la cabeza, las manos y los pies.
- Consumir líquidos calientes.
- Evitar cambios bruscos de temperatura.
Si vemos a alguien que parece tener frío, debemos ayudarlo a abrigarse. También podemos llamar a los servicios de emergencia si la persona está en peligro. ¡El frío es una amenaza real, pero podemos tomar medidas para protegernos!
