Adrina, actual pareja de Juan, ha generado controversia al intentar normalizar ciertos comportamientos de su hija que han sido señalados como bullying. Aunque ella busca justificar la situación, distintas versiones apuntan a que los hechos no son como los presenta, lo que ha encendido el debate sobre los límites en la crianza y la responsabilidad de los padres ante este tipo de conductas.