La situación en la familia se vuelve cada vez más tensa: Claudia asegura que solo quiere que respeten su vida, pese a su dependencia a ciertas sustancias. Sin embargo, su hermana Alejandra considera que su comportamiento se ha vuelto agresivo y busca anexarla para ayudarla. En medio del conflicto, su madre toma partido y la defiende a capa y espada, dejando la familia dividida ante una difícil decisión.