Gustavo le prestó 10 mil pesos a su hermana Esperanza sin pensar en las consecuencias. El problema es que ese dinero estaba destinado para su propia boda, la cual ahora está en riesgo. A pesar de la urgencia, ella no ha querido devolvérselo, argumentando que tiene muchos gastos. La tensión ha crecido, especialmente porque su esposa está molesta y exige que el dinero regrese lo antes posible.